El presidente Donald Trump anunció este lunes 24 de marzo que los países que compren petróleo o gas venezolano pagarán un arancel del 25 por ciento a partir del 2 de abril en sus transacciones comerciales con Estados Unidos.
“Este arancel secundario se aplicará por diversas razones. Venezuela ha enviado a Estados Unidos, de forma deliberada y engañosa, a decenas de miles de delincuentes de alto rango y de otros tipos, muchos de los cuales son asesinos y personas de naturaleza muy violenta“, afirmó el magnate republicano en un mensaje en su plataforma Truth Social.
Además, citó como ejemplo a la pandilla Tren de Aragua, a la que designó organización terrorista global a su regreso a la Casa Blanca el 20 de enero.
“Estamos en proceso de devolverlos”, añadió Trump, cuyo gobierno echó un pulso al mandatario venezolano Nicolás Maduro para que repatríe a nacionales en situación irregular en Estados Unidos si quiere evitar “sanciones duras”.
“Venezuela ha sido muy hostil hacia Estados Unidos y las libertades que defendemos. Por lo tanto, cualquier país que compre petróleo o gas de Venezuela estará obligado a pagar un arancel del 25 por ciento a Estados Unidos sobre cualquier comercio que realice con nuestro país”, advirtió.
PETRÓLEO VENEZOLANO, UN TEMA EN DISPUTA ENTRE TRUMP Y CARACAS
Hace unas semanas Washington dio de plazo hasta el 3 de abril a la petrolera estadounidense Chevron para liquidar operaciones en el país caribeño. En tanto, Caracas prevé consecuencias en el mercado porque Chevron aporta unos 200,000 barriles diarios (bd) de petróleo del millón de bd que produce Venezuela.
En contexto, Maduro rompió relaciones diplomáticas con Washington en 2019 durante el primer mandato de Trump, cuyo sucesor, el demócrata Joe Biden, mantuvo contactos puntuales para propiciar la celebración de elecciones presidenciales en julio pasado, que finalmente estuvieron salpicadas de fraude, según Washington y numerosos países.
Trump, al igual que Biden, apoya al opositor venezolano exiliado Edmundo González Urrutia, quien reivindica el triunfo en los comicios de julio y asistió a su investidura el 20 de enero.
TRUMP EVALÚA EXCLUIR ARANCELES A VARIOS SECTORES
En otros temas, Donald Trump baraja la posibilidad de excluir los aranceles a varios sectores previstos el 2 de abril y mantener las tarifas “recíprocas” contra países aliados y rivales.
Para ese día Washington había anunciado gravámenes a México y Canadá, parcialmente aplazados dos veces, y a sectores específicos como el automotor, el farmacéutico y el de semiconductores.
Los aranceles para sectores determinados “podrían implementarse o no el 2 de abril”, declaró a la AFP un funcionario de la Casa Blanca. La situación “aún es inestable”, añadió en un momento de gran nerviosismo entre empresas e inversores.
Se desconoce qué pasará con los gravámenes previstos para Canadá y México, países a los que Trump acusa de no combatir duramente el tráfico ilegal de fentanilo, un opioide causante de decenas de miles de muertes al año por sobredosis en Estados Unidos.

Sin embargo, el funcionario afirmó que aplicarán los aranceles “recíprocos”, que consisten en igualar dólar por dólar las tarifas impuestas a los bienes estadounidenses en el extranjero.
Trump considera “injustas” muchas de las tarifas y denuncia que esquilman la economía estadounidense por saltarse las normas del libre comercio. Para él, el 2 de abril será el “Día de la Liberación” para la mayor economía del mundo.
BARRERAS NO ARANCELARIAS
La semana pasada, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró a Fox Business que Washington comunicará a sus socios el baremo de las barreras no arancelarias y las tarifas aduaneras.
Las barreras no arancelarias pueden incluir regulaciones que cierran de hecho un mercado a los productos de otro país producidos con normas diferentes, así como otras prácticas como las subvenciones que reducen artificialmente el coste de producción.
Según Bessent, si los países ponen fin a este tipo de prácticas podrían evitar el “muro arancelario”. En la misma entrevista adelantó que los aranceles gravarán el 15 por ciento de los países con desequilibrios comerciales con Estados Unidos, a los que denominó los “15 sucios”. N