
UN ESTETOSCOPIO “MEJORADO” CON INTELIGENCIA ARTIFICIAL (IA) promete ayudar a los médicos a identificar tres afecciones del corazón en apenas 15 segundos. Investigadores del Imperial College de Londres revelaron que este dispositivo inteligente incrementa la detección temprana de la insuficiencia cardiaca.
Desde su invención en 1816, el estetoscopio ha servido para escuchar los sonidos del cuerpo. No obstante, el estudio señala que una versión avanzada con IA puede ir mucho más allá: analiza variaciones mínimas en el ritmo cardiaco y en el flujo sanguíneo —imperceptibles para el oído humano— y, al mismo tiempo, realiza un electrocardiograma rápido.
“Este es un ejemplo elegante de cómo el humilde estetoscopio, creado hace más de 200 años, puede adaptarse a las necesidades del siglo XXI”, declaró en un comunicado Sonya Babu-Narayan, directora clínica de la Fundación Británica del Corazón y cardióloga consultora.
“Es increíble que un estetoscopio inteligente pueda usarse para un examen de 15 segundos, y que luego la IA pueda entregar rápidamente un resultado que indique si alguien tiene insuficiencia cardiaca, fibrilación auricular o enfermedad de la válvula cardiaca”, agregó Patrik Bächtiger del Imperial College.
El equipo confirmó a Newsweek que un médico aún identificará a los pacientes que se beneficiarían de un examen con estetoscopio de IA, por lo que su juicio clínico sobre síntomas sospechosos sigue siendo muy importante.
“A la mayoría de las personas con insuficiencia cardiaca solo se les diagnostica cuando llegan a urgencias gravemente enfermas”, dijo Mihir Kelshiker del Imperial College en un comunicado.
Este ensayo demuestra que los estetoscopios con IA podrían cambiar esta situación, ofreciendo a los médicos de cabecera una herramienta rápida y sencilla para detectar problemas con mayor antelación, de modo que los pacientes puedan recibir el tratamiento adecuado antes.
El estudio, que incluyó a más de 200 consultorios médicos con más de 1.5 millones de pacientes registrados, analizó a personas con síntomas como disnea, fatiga o hinchazón en la parte inferior de las piernas o los pies. En total, la tecnología se probó en 12,725 pacientes.
Los resultados mostraron que aquellos examinados con el estetoscopio inteligente tenían el doble de probabilidades de ser diagnosticados con insuficiencia cardiaca que aquellos que no lo usaban, y 3.5 veces más probabilidades de ser diagnosticados con fibrilación auricular, un ritmo cardiaco anormal que puede aumentar el riesgo de sufrir un derrame cerebral. Además, tenían casi el doble de probabilidades de recibir un diagnóstico de enfermedad de la válvula cardiaca, es decir, cuando una o más válvulas cardiacas no funcionan correctamente.
Si se determinaba que corrían un alto riesgo, el diagnóstico de los participantes se confirmaba con un análisis de sangre para detectar una hormona llamada BNP (cuyo nivel es más alto cuando alguien tiene insuficiencia cardíaca) y una gammagrafía cardiaca.
Los pacientes examinados en 96 consultorios médicos del noroeste de Londres fueron comparados con pacientes de otros 109 consultorios médicos de la zona donde no se utilizaban estetoscopios de IA.
Las personas examinadas con los estetoscopios mejorados tenían 2.33 veces más probabilidades de ser diagnosticadas con insuficiencia cardiaca en los siguientes 12 meses.
El dispositivo, del tamaño aproximado de una carta de juego, se coloca en el pecho del paciente para tomar un registro de ECG de las señales eléctricas del corazón, mientras su micrófono registra el sonido de la sangre fluyendo a través del corazón.
Esta información se envía de forma segura a un área de almacenamiento en la nube para ser analizada por algoritmos de IA, que han sido entrenados con datos de salud de decenas de miles de personas y pueden detectar problemas cardiacos sutiles que un humano podría pasar por alto.
El resultado de una prueba, que indica si el paciente ha sido marcado como en riesgo de insuficiencia cardiaca o no, se envía directamente a un teléfono inteligente. Un algoritmo independiente puede detectar la fibrilación auricular, que a menudo no presenta síntomas, pero es un factor que contribuye a algunos accidentes cerebrovasculares y se puede controlar con medicamentos anticoagulantes.
Los investigadores señalaron que 70 por ciento de las clínicas que recibieron estetoscopios inteligentes en el estudio dejaron de usarlos o los usaron con poca frecuencia después de 12 meses. Sugieren que se necesitarían esfuerzos para integrar mejor la tecnología en las rutinas actuales de los médicos y así extender su uso. N
(Con información de Hannah Millington / Newsweek Internacional)