Francia identificó una nueva variante del coronavirus denominada IHU, la cual contiene 46 mutaciones, es decir, todavía más que ómicron, y es una de las dos derivadas de la B.1.640 que se había localizado a finales de septiembre en la República del Congo.
El Instituto Hospitalario Universitario de Marsella dio a conocer el pasado 9 de diciembre en su cuenta de Twitter que había nombrado a esa variante con sus propias siglas, IHU.
Para 12 pacientes con SARS-CoV-2 positivos que viven en la misma área geográfica del sureste de Francia, las pruebas de PCR que detectan mutaciones asociadas con variantes mostraron una combinación atípica. El caso índice regresó de un viaje a Camerún, informó el estudio publicado en la revista científica MedRxiv.
Los genomas se obtuvieron mediante secuenciación de próxima generación con Oxford Nanopore Technologies en instrumentos GridION. Su análisis reveló 46 mutaciones y 37 deleciones que resultaron en 30 sustituciones de aminoácidos y 12 deleciones.
Según este centro especializado en enfermedades infecciosas, “los primeros de esos casos localizados por los científicos se dieron en la localidad de Forcalquier, en el departamento de Alpes de Alta Provenza. Se tiene constancia de una docena en la región de Marsella que se asocian con viajes a Camerún”, informó El Mundo.
Un elemento peculiar de la variante IHU es que una de sus mutaciones se asocia con un posible aumento de la transmisión del virus.
También hay que señalar que la variante no es tan nueva. La primera secuencia se subió a la base de datos de secuencias de covid de GISAID el 4 de noviembre, casi tres semanas antes de que se cargara la primera secuencia de ómicron, tuiteó Tom Peacock, virólogo del Imperial College London, el lunes.
Lee: Aplicación de una cuarta dosis de vacuna contra covid-19 quintuplica los anticuerpos: estudio
Además, no fue hasta principios de diciembre que se hicieron propuestas para separar B.1.640.2 de su linaje parental más antiguo B.1.640 debido a la aparición de nuevas mutaciones.
B.1.640 en sí fue identificado en septiembre y puesto bajo monitoreo por los Centros Europeos para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), pero aún no ha sido elevado a un nivel más alto de preocupación. Al menos un informe de noticias sobre esta variante ha afirmado que es más infecciosa que ómicron, pero no está claro si este es realmente el caso.
El estudio del 29 de diciembre afirma que aún no es posible decir mucho sobre qué tan rápido se propaga B.1.640.2 o qué tipo de enfermedad podría causar. N
No te pierdas: Israel, España y Brasil, los primeros países en confirmar casos de ‘flurona’