El Fideicomiso de los Museos Diego Rivera y Frida Kahlo (FMDRFK) ha emitido un comunicado oficial en el que rechaza de manera contundente las recientes acusaciones sobre la gestión del acervo cultural de estos museos por parte de una funcionaria que trabajó 18 años dentro de los museos.
DENUNCIAS SOBRE PRESUNTAS IRREGULARIDADES EN EL ACERVO
Hilda Trujillo Soto, exdirectora de los museos, ha presentado una serie de acusaciones en las que expone presuntas irregularidades ocurridas durante sus 18 años de trabajo en el Museo Diego Rivera Anahuacalli y en el Museo Frida Kahlo Casa Azul. Según su testimonio, los hechos documentados están relacionados con:
- Faltantes de obras originalmente catalogadas dentro de las colecciones de Diego Rivera y Frida Kahlo.
- Ubicación inexplicable de piezas en colecciones privadas.
- Pérdida de páginas del Diario de Frida Kahlo.
- Atribución de piezas apócrifas a los artistas, lo que podría constituir una posible legitimación de falsificaciones.

La denunciante también señala la falta de interés por parte del Banco de México en la supervisión del fideicomiso que administra los museos, afirmando que las altas autoridades de la institución no han respondido adecuadamente a las solicitudes de auditorías y revisión del acervo.
En la reveladora denuncia expone situaciones personales de los próceres de la plástica mexicana del siglo XX como en este fragmento: “Al iniciar los trabajos, me percaté que otros espacios también estaban cerrados: baúles, bodegas, roperos, escritorios, cajones, además del baño en la recámara de Frida; incluso las terrazas que resguardaban otros bienes materiales como por ejemplo muebles, estaban tapeadas”, explica.
“Quien decidió dejar estos lugares y espacios “cerrados” fue la propia Dolores Olmedo. Aunque su argumento era que respetaría siempre la decisión del maestro Diego Rivera, lo cierto es que nunca quiso a Frida, quizá por envidia y celos de mucho tiempo atrás: Dolores estuvo enamorada, en su juventud, de Alejandro Gómez Arias y, después, de Diego Rivera, sin embargo, ambos prefirieron a Frida. Por azares de la vida, para estas dos mujeres, Gómez Arias fue su gran amor de juventud, mientras que Diego Rivera, su gran amor de madurez”, detalla en el texto.
Además, menciona que varias de las obras presuntamente extraviadas podrían rastrearse en Internet, donde aparecen algunas en venta.
En el extenso texto Trujillo Soto declara: “Me consta, por otra parte, que no se encuentran entre los acervos del Museo Frida Kahlo el dibujo en papel Mi chata ya no me quiere, de 1935, así como Dibujo estudio para Mis abuelos, mis padres y yo. ¿Cómo salieron del Museo Frida Kahlo?”.
El documento lo puedes consultar aquí.
EL FIDEICOMISO DE LOS MUSEOS DE RIVERA Y KAHLO
Ante estas acusaciones, por medio de sus redes sociales el FMDRFK ha manifestado su rechazo, argumentando los siguientes puntos de la denuncia hecha por Trujillo Soto:
- Las afirmaciones carecen de sustento legal, técnico y museológico.
- No existen denuncias formales previas por parte de la exdirectora durante su relación laboral.
- Su salida del Fideicomiso se debió a la detección de irregularidades en su administración.
- El resguardo del acervo se realiza bajo protocolos y auditorías con estándares internacionales.
El comunicado enfatiza que el legado de Frida Kahlo y Diego Rivera no debe ser manipulado ni distorsionado con fines personales o individuales. También recalca que su labor en la conservación del patrimonio sigue firme, respaldada por el mandato de Diego Rivera desde 1955.
Las denuncias y la respuesta del Fideicomiso han avivado el debate sobre la transparencia en la gestión del patrimonio cultural en México. Se espera que en los próximos días surjan más declaraciones oficiales y que se analicen las solicitudes de auditoría para esclarecer la situación del acervo. N
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