
Ante la exigencia del colectivo Salvemos La Pona de expropiar el predio para garantizar su protección ambiental, el municipio de Aguascalientes coincidió con la postura del gobierno estatal de no optar por esta vía.
El secretario de Desarrollo Urbano, Óscar Tristán Rodríguez Godoy, explicó que la expropiación implicaría un pago a valor comercial, mientras que la compraventa es un acuerdo legal entre ambas partes.
“Mucha gente piensa que la expropiación es gratis, pero es una compra forzosa y se paga valor comercial (…) una expropiación es forzosa, me vendes a fuerza, pero te lo pago; y la compraventa es un acuerdo de voluntades entre particulares”, explicó.
Aunque el gobierno estatal busca una permuta de terrenos, a pesar de que los propietarios solicitan el pago del predio, el funcionario señaló que hasta el momento no se han definido opciones de terrenos municipales que podrían ser permutados.
“La propuesta de los vendedores más bien es el pago, pero también no están cerrados, dijeron que les podían interesar algunos terrenos. No hemos definido algunos”, indicó.
No obstante, aseguró que el gobierno estatal negocia con transparencia con los dueños del predio y que el municipio no realizará obras dentro del área natural, descartando que una eventual permuta implique sacrificar otros espacios con valor ambiental.
“No vamos a tapar un hoyo para abrir otro, como decimos coloquialmente (…) Yo creo que toda la disposición de recursos públicos debe ser transparente con avalúos y sustentado, y no veo por qué tengan una desconfianza, de que las operaciones pues van a ser transparentes”, concluyó.