Los medios de pagos digitales se han convertido en una pieza clave en nuestra vida cotidiana y en el desarrollo de los negocios. En México es evidente su impacto, tanto en el transporte público como en las tiendas minoristas, al grado de que se han convertido en imprescindibles en el día a día.
Un ejemplo claro son el metro y el metrobús de la Ciudad de México. En los últimos años se ha implementado la tarjeta de movilidad integrada, que permite a los usuarios pagar de manera rápida y sin necesidad de cargar efectivo. Eso no solo agiliza el acceso, también reduce las largas filas en las taquillas. Además, al disminuir el manejo de dinero en efectivo se reduce el riesgo de robos o errores en el cambio.
En el caso de las tiendas minoristas, cada vez es más común encontrar comercios pequeños que aceptan pagos a través de aplicaciones como CoDi, transferencias bancarias o terminales de punto de venta. Imagina que estás en una tienda de abarrotes y olvidas el efectivo: un simple escaneo de código QR puede salvar el día. Y eso favorece a ambas partes: amplía las posibilidades de compra para los clientes y ayuda a los dueños de negocios a registrar sus ventas de manera más ordenada y evitar pérdidas por manejo de efectivo.
Otro sector donde se han popularizado los pagos digitales es el de los mercados y tianguis. Aunque tradicionalmente estos negocios están asociados con pagos en efectivo, cada vez más comerciantes adoptan soluciones digitales, lo que atrae a nuevos clientes y mejora la transparencia y la seguridad de las transacciones. Para una madre de familia que hace sus compras semanales, pagar con tarjeta o desde su teléfono representa comodidad y confianza.
LOS BENEFICIOS DE LOS PAGOS DIGITALES
Los medios de pago digitales nos han acercado a beneficios como el ahorro de tiempo, mayor seguridad y una experiencia de compra más fluida. La adopción de estas tecnologías no es solo una tendencia; es una necesidad en un mercado global que evoluciona rápidamente y donde, como usuarios, buscamos un mayor dinamismo.
Sin embargo, en México el uso del efectivo aún sigue predominando. Más de 44 por ciento de la población lo prefiere como su principal medio de pago, según el estudio Fintech México 2024 de NTT DATA. Esto se debe, en parte, a factores como el nivel socioeconómico y el tipo de comercio, especialmente en el sector informal.
A pesar de este panorama, se ha incrementado la inclusión financiera mediante productos digitales accesibles y eficientes. En un país tan acelerado como México, donde la creatividad y la adaptabilidad son clave para superar desafíos, han demostrado ser una solución que beneficia a todos. Ya sea en el metro, en la tiendita de la esquina o en un mercado, estas herramientas hacen la diferencia.
Por donde se observe, todos ganamos con esta digitalización de los procesos financieros. Es un reto, pero hay que abrazar esta revolución y dar un paso adelante hacia un futuro más práctico y conectado, con lo que se colaborará con el sector público y privado para reducir las barreras y fomentar una transformación digital en la economía.
La evolución de los medios de pago no solo representa un cambio tecnológico, sino una revolución en la manera en que gestionamos el dinero, impulsamos la economía y promovemos la inclusión financiera. El futuro está aquí y adoptarlo está en nuestras manos. N
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Juan Carlos Montero Vilchis es jefe de Tecnología Digital en NTT Data México. Los puntos de vista expresados en este artículo son responsabilidad del autor.