Khruangbin, una banda que suena como el mundo | Newsweek México


Khruangbin, una banda que suena como el mundo



El álbum más reciente de la banda Khruangbin mezcla estilos de todas partes con letras sobre el tiempo y la memoria. Es música reconfortante y esperanzadora para estos tiempos turbulentos.

La gama musical de Khruangbin, conformado por la bajista Laura Lee, el guitarrista Mark Speer y el baterista Donald DJ Johnson, es, para decirlo sencillamente, amplia. A partir de su álbum de estreno de 2015, The Universe Smiles Upon You, sus canciones han incorporado funk tailandés, psicodelia sesentera, dub jamaicano, música de Oriente Medio y del oeste de África, surf rock, jazz fusion, R&B, disco y demás.

Pero, aun cuando su álbum más reciente, Mordechai, es música que suena como si proviniera de todos lados, sus raíces están muy hondas en la ciudad natal de Khruangbin.

“Al tratar de sonar como el mundo —dice Lee— esperábamos que en realidad sería un reflejo de Houston, de donde somos originarios, porque es una ciudad multicultural. Queríamos mostrar algo de orgullo por nuestra ciudad natal. La diversidad de la ciudad se deriva de la industria del petróleo y gas que atrae a gente de todo el mundo. Crecí con niños cuyos padres eran de todas partes. Ibas a sus casas y sus padres tocaban música de Pakistán, y te influencias de esa manera”.

El internacionalismo del grupo está incorporado en su nombre, que es la palabra tailandesa para “aeroplano”. Traducida literalmente, khruangbin significa “motor volador”.

Desde que se formó, en 2009, Khruangbin ha llamado la atención de The New York Times, The New Yorker y Rolling Stone, ha aparecido en banda sonoras, ha hecho giras sin descanso y tocado en eventos de alto perfil como Coachella, el Festival de Música de Pitchfork y Bonnaroo, así como en la serie Tiny Desk, de NPR Music. Y una serie de conciertos en Australia abriéndole a Tame Impala fue cancelada debido a la pandemia.

Con la excepción de Texas Sun, un EP con el cantante Leon Bridges sacado a la vente previamente este año, Khruangbin ha sido principalmente una banda instrumental. Sus dos álbumes de estudio (The Universe Smiles Upon You y Con todo el mundo, de 2018) consisten primordialmente en canciones cinemáticas que presentan la guitarra brillante de Speer, el bajo cargado de funk de Lee y la batería constante y delicada de Johnson.

Su álbum nuevo, Mordechai, que salió a la venta el 26 de junio en el sello discográfico Dead Oceans/Night Time Stories, marca una diferencia en cuanto presenta más voces de lo usual contra el fondo musical de ensueño.

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Grabado en la casa de labranza de la banda, en Burton, Texas, Mordechai se enfoca líricamente en el tema de la memoria. En estos tiempos turbulentos, la música decididamente chévere y rítmica tiene una cualidad atemporal y se siente reconfortante y esperanzadora. Lee dice: “Las canciones que escribimos en un momento muy diferente todavía se siente que funcionan ahora. Estamos en verdad agradecidos por ello”.

“GRABAMOS EN EL GRANERO”

En cuanto al cambio hacia las voces, Lee comenta: “Lo único diferente en este álbum es que grabamos el bajo, la guitarra y la batería en el granero —que es como siempre lo hacemos—, pero en realidad tuvimos tres meses entre esa sesión y cuando regresamos al estudio para grabar las voces o instrumentación adicional, cuando normalmente lo hemos hecho en una sentada”.

El tiempo extra, opina Lee, le dio al grupo una oportunidad de que la música cuajara antes de abordarla de nuevo, así como darle a ella una oportunidad de empezar a escribir letras.

“Aparte del bajo, la guitarra y la batería, todo lo demás fue un proceso de lanzar pintura contra la pared y ver qué pegaba. Y con muchas de estas canciones tratamos de ponerles voces y nos gustó”, dice ella.

Las palabras empezaron con eventos sobre la vida de Lee como los registró en sus libretas, pero fueron transformadas en el proceso colectivo de escritura del grupo.

“Yo pasaba las hojas cuando escuchábamos cada canción, y veía si había algunas palabras u oraciones que destacaran. Se las pasaba a Mark y DJ con cosas resaltadas, y entonces les dábamos forma de letras. Aun cuando comenzaron como mis palabras, dado que los tres cantamos juntos, las letras encajan con las perspectivas de todos. No puedo escribir una canción de amor personal y hacer que Mark cante eso. El sentimiento tiene que aplicarse a cada uno de nosotros. Si tiene sentido que Mark, DJ o yo las cantemos, entonces esperamos que resuenen en los demás.

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“Tratamos de escribir letras que sean universales, pero que también sean lo bastante abiertas para que la gente pueda escribir sus propias historias en ellas. Es divertido y simple, pero también filosófico, lo cual es en verdad una combinación adorable”.

Musicalmente, Mordechai es muy variopinto, en el estilo típico de Khruangbin.

“Time (You and I)” tiene mucha orientación disco; “Dearest Alfred”, inspirada en el abuelo de Lee, suena como una pista R&B de la vieja escuela; “Shida” y “One to Remember” tienen una fuerte influencia de dub jamaicano, y “Connaissais de Face” es una especie de homenaje a Serge Gainsbourg, repleta de letras dichas en la característica voz saturada de nicotina del cantautor francés.

“Éramos como una especie de actores del método en el estudio”, dice Lee. “Fingimos fumar cigarrillos para lograr esa sensación”.

ESPECIE DE CUALIDAD NOSTÁLGICA

“So We Won’t Forget”, una pista rápida, rítmica y de sonido alegre, es la favorita de ella en el álbum. Laura Lee comenta: “Hay una especie de cualidad nostálgica que existe en ella… Una de mis películas favoritas en mi niñez fue La historia sin fin II. No puedo recordar qué personaje era, pero básicamente se les permitió tener muchísimos deseos. Y con cada deseo que hacían, perdían un recuerdo, y llegaron hasta el último recuerdo. Yo recuerdo que me sentí muy triste de niña de que fueran a perderlo todo. Entonces, esta es mi versión de eso: ‘¿Cuáles son las cosas que más recuerdas?’ Y las cosas que más recordamos son las cosas que escribes. Muchas de las veces, si no lo escribes y no hablas de ello, entonces lo olvidas”.

Khruangbin incluso ha grabado con el cantante Leon Bridges. Foto: Pooneh Ghana

En cuanto a mirar adelante, Khruangbin estará de gira en el futuro inmediato, pero Lee dice que el grupo planea regresar a escribir y grabar. Ella comenta: “El mundo está en pausa, y hemos estado en una posición afortunada de estar bien desde una perspectiva de salud. También sentimos que es importante honrar la pausa por un tiempo, porque podría ser el único momento en mi vida que tenga una especie de tiempo libre de culpa para criarme a mí misma o hacer cosas simples que como músicos no tenemos tiempo de hacer”.

A pesar de la posibilidad de que la banda irrumpa en un público más amplio con Mordechai, Lee dice que diez años de trabajar y viajar juntos ha convertido a la banda en una pequeña familia, una banda que ha descubierto lo que es en verdad importante para sus miembros.

“Una de las lecciones que en verdad aprendí es que se trataba más del proceso que del resultado”, añade Lee. Y concluye: “Es grandioso que la crítica nos aclame, es grandioso tener a muchísima gente en tus shows y vender un montón de discos. Pero el verdadero gusto es disfrutar de ese proceso. Es mucho más importante pasar un buen momento que tener una gran multitud. No importa en qué resulte, tuvimos un momento brillante haciendo Mordechai, y eso es lo que vale”.

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Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek

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