Por qué Benjamin Netanyahu tiene un pie fuera del gobierno de Israel | Newsweek México


Por qué Benjamin Netanyahu tiene un pie fuera del gobierno de Israel



HACE 25 años, en 1996, Benjamin Netanyahu ganó las elecciones y se convirtió en el primer ministro más joven de la historia de Israel. Su primer periodo de gobierno fue entre junio de 1996 y julio de 1999.

En marzo de 2015 se inició su cuarto mandato y, hasta ahora, es el único primer ministro de Israel electo tres veces seguidas (2009, 2013 y 2015).

El gobierno y la política en Israel se constituyen en una democracia parlamentaria conformada por los poderes legislativo, ejecutivo y judicial.

Las instituciones representativas son la presidencia, la Knéset (nombrado así al parlamento unicameral), el gobierno (gabinete de ministros), el contralor del Estado y el sistema judicial.

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La política de separación de poderes permite que el Poder Ejecutivo dependa del voto de confianza del Poder Legislativo (la Knéset). La independencia del Poder Judicial está garantizada por ley.

El presidente de Israel es la entidad suprema del territorio y sus deberes son en su mayoría de orden protocolario, entre ellas, dar por iniciada la primera sesión del nuevo Knéset, aceptar las credenciales de los enviados extranjeros, firmar tratados, leyes y nominar a jueces, gobernador del Banco de Israel y a los jefes de las misiones diplomáticas en el extranjero. También puede dar indultos a los presos.

El presidente es electo por simple mayoría del parlamento y es quien designa al primer ministro.

El gobierno está conformado por el gabinete de ministros. Y el líder, en este caso, Benjamin Netanyahu, es la autoridad ejecutiva del Estado encargada de administrar los asuntos internos y externos, así como los que tienen que ver directamente con la seguridad del país.

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El primer ministro tiene poderes amplios y tiene autoridad para actuar en cualquier circunstancia que no esté asignada por la ley a otra autoridad.

A inicios de mayo pasado, el presidente de Israel, Reuven Rivlin, le encargó a Yair Lapid, el líder de la oposición en el parlamento, la conformación de un nuevo gobierno y le dio de plazo hasta la medianoche del 2 de junio.

La decisión de Rivlin de mayo fue para evitar la probabilidad de realizar una nueva elección, la quinta en 24 meses. Eran las 23:22 del 2 de junio cuando Lapid le informó a Rivlin que había formado una alianza de ocho partidos.

Esto significó la conformación de un nuevo gobierno que será votado para su aprobación e inicio de funciones donde ya no estará liderado por Benjamin Netanyahu, a quien se busca prohibir que se vuelva a postular.

DIVERSA GAMA DE IDEOLOGÍAS

“Ahora esta coalición incluye una diversa gama de ideologías, con partidos de derecha, de izquierda, de centro y, por primera vez en la historia de Israel, un partido islámico árabe israelí”, describe un texto de la BBC.

Sobre esto, Lapid dijo en un comunicado, poco después de hablar con Rivlin, que “el gobierno hará todo lo que pueda para unir cada parte de la sociedad israelí”.

La corresponsal de la BBC en Jerusalén, Yolande Knell, dijo que “las negociaciones han sido muy duras y esta va a ser una coalición muy frágil”.

Agregó: “La gente se pregunta si realmente podrá funcionar porque incluye una formación muy incompatible (de partidos) de todo el espectro político”.

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“Muchos se preguntan cómo va a poder legislar en los temas sumamente sensibles que siempre surgen en la política israelí, como el asunto palestino y las áreas donde la religión y la política siempre se entrecruzan”, indica la corresponsal.

Uno de los arreglos de la coalición es que se rotará el cargo del primer ministro. Naftali Bennett, líder del partido de derecha Yamina, que ganó siete escaños en las últimas elecciones de marzo, ocupará primero el cargo y será primer ministro hasta 2023.

Bennet se opone a la creación de un Estado palestino y suele mostrarse como el abanderado de los nacionalistas religiosos.

Llegado el 2023, Bennett sería reemplazado por Yair Lapid, un periodista y presentador de televisión considerado el abanderado de la clase media y de los israelíes laicos y que relata su apoyo a la solución de dos Estados.

Mientras Bennett sea primer ministro, Lapid se desempeñará como ministro de Relaciones Exteriores.

NUEVA LEY LE IMPEDIRÁ A NETANYAHU VOLVER A POSTULARSE

Será el domingo cuando el Parlamento de Israel se pronunciará sobre el futuro gobierno del país, el último paso antes de la investidura de una heterogénea coalición que pondría fin a 12 años de mandato del primer ministro, Benjamin Netanyahu.

Aunque los integrantes de la futura coalición pedían acelerar los tiempos para evitar sorpresas de última hora, el presidente del Parlamento israelí, miembro del partido Likud de Netanyahu, utilizó casi al máximo el plazo de siete días para organizar la votación, informó AFP.

“El debate y la votación sobre el nuevo gobierno se celebrarán el domingo 13 de junio en una sesión especial del parlamento”, dijo en un comunicado Yariv Levin.

Los diputados deberán pronunciarse sobre la coalición formada por el líder opositor Yair Lapid con dos partidos de izquierda, dos de centro, tres de derecha, entre ellos Yamina (nacionalistas radicales), y la formación árabe Raam (islamista).

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Lapid, responsable del partido centrista Yesh Atid, elogió en un tuit el anuncio de Levin, y añadió que el “gobierno de unión está en marcha por el bien de los ciudadanos de Israel”.

Los ocho partidos de la coalición tienen en común su rechazo hacia Netanyahu. Sin embargo, están separados en casi todo lo demás: la política económica, la colonización o la sensible cuestión de las relaciones entre Estado y religión, indica AFP. Uno de sus principales proyectos es la aprobación de una ley que no permita nunca más una nueva candidatura de Netanyahu.

El político de 71 años de edad dijo que “Israel está presenciando el mayor fraude electoral de su historia” si el Parlamento aprueba que Bennett asuma el cargo de primer ministro. Netanyahu también ha dicho que “existe una conspiración del Estado profundo”.

EL MAGO DE LA POLÍTICA 

Benjamin Netanyahu ha sido nombrando el “mago” de la política. Nació en Tel Aviv el 21 de octubre de 1949, ha heredado el fuerte bagaje ideológico de su padre, Benzion, que fue asistente personal de Zeev Jabotinsky, líder de la tendencia sionista llamada “revisionista”, favorable a un “Gran Israel” que abarque también a Jordania.

Opuesto al proceso de paz palestino-israelí de Oslo, que ayudó a pulverizar, Netanyahu se inclina por una visión de Israel como un “Estado judío”, cuyas fronteras se extienden hasta Jordania. En este sentido, apoya la anexión de zonas de la Cisjordania ocupada y sus medidas favorecieron un aumento de las colonias. 

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Tras la muerte de su hermano Yoni, durante el asalto israelí para liberar a rehenes de un vuelo Tel Aviv-París, Netanyahu se une a la “lucha contra el terrorismo”, uno de los principales temas de su carrera.

Netanyahu “construyó su personaje político alrededor de una imagen de fuerza y de la idea según la cual los judíos no pueden conformarse con una fe tibia y deben mostrarse tan duros como la región en la que viven”, escribió en sus memorias el expresidente estadounidense Barack Obama.

Netanyahu fue embajador ante la ONU en los años 1980, después fue elegido diputado en 1988 por el partido Likud, la gran formación de la derecha israelí.

Por ahora se conoce que, de llegar a confirmarse su salida como primer ministro, existen altas probabilidades de que enfrente un juicio por corrupción. N

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