Monjas abusan de niños sordos; ya son enjuiciadas | Newsweek México


Monjas abusan de niños sordos; ya son enjuiciadas



EL JUICIO contra dos monjas y otras siete mujeres acusadas en una causa por abuso sexual de niños sordos en un internado en Argentina comenzó este lunes, después de haber sido pausado en abril por el aislamiento por covid-19 de una de las imputadas.

Sin acceso a la prensa, el juicio se desarrolla de forma semipresencial en la ciudad de Mendoza y ninguna de las imputadas acudió personalmente al tribunal, sino que participaron de forma remota, indicaron fuentes judiciales.

Este es el segundo proceso en un caso donde fueron condenados a más de 40 años de cárcel dos curas católicos por los abusos y violaciones de niños de entre 4 y 17 años cometidos entre 2004 y 2006 en el Instituto Próvolo de Mendoza.

Las acusadas son las monjas japonesa Kumiko Kosaka de 46 años, y la paraguaya Asunción Martínez, de 53 años, además de la representante legal del Próvolo, una psicóloga, una cocinera y cuatro directoras de la institución.

No te pierdas: Informe denuncia más de 200 casos de abuso sexual infantil en diócesis de Alemania

Nueve mujeres han sido acusadas por ser quienes entregaban menores a los curas para cometer abusos, por ahora, la monja Kosaka afronta los cargos más graves por abuso sexual agravado, corrupción de menores y partícipe primario por omisión y es la única en prisión domiciliaria preventiva.

Al resto se las acusa por corrupción de menores y participación por omisión, por su parte, Carlos Varela Álvarez, defensor de las dos monjas, consideró que “sin duda, existe una sentencia condenatoria mediática y social adelantada”, esto fue dicho en una declaración pública emitida este lunes.

“Sobre ellas, en especial sobre Kumiko Kosaka, que lleva cuatro años detenida sin sentencia, se ha dicho de todo”, señaló, al cuestionar la labor de los intérpretes de la fiscalía que tradujeron las declaraciones en lenguaje de señas de los menores abusados.

Se estima que el proceso durará unos seis meses e incluirá a más de un centenar de testigos. En tanto, “las familias estamos expectantes, es como si se abriera un portal que habilita muchos recuerdos, una tristeza infinita porque nada nos va a devolver todo los que nos robaron”, dijo a la AFP Érica Labeguerie, hermana de Claudia, una de las víctimas, hoy de 27 años y madre de un niño.

También lee: Los scouts de Estados Unidos se declaran en quiebra ante demandas por abuso sexual

Asunción Martínez, es procesada como partícipe primaria, mientras que la apoderada legal del Próvolo, Graciela Pascual, a quien los chicos reconocían como “la jefa”, tendrá que explicar la presunta “omisión”. 

“La mujer trabajaba con el director del instituto, el cura Nicola Corradi, de 84 años que recibió una sentencia a 42 años de prisión tras el primero de los juicios, en noviembre de 2019”, publicó el medio A24.

En el juicio que empieza este lunes se imputa a ex directoras Gladys Pinacca, Valeska Quintana, Cristina Leguiza y Laura Gaetán. Además a la psicóloga Cecilia Raffo y la cocinera Noemí Paz, en el caso se las acusa como partícipes necesarias o secundarias por omisión.

“Todas ellas, por acción u omisión, permitieron que les sobrevivientes atravesaran el horror; todas ellas posibilitaron que los abusos, torturas e indescriptibles aberraciones se cometieran contra niñas y niños sordas/os en el Instituto Próvolo de Mendoza. ¡Recordemos sus nombres! Exijamos justicia para que hechos como los sucedidos no vuelvan a ocurrir nunca más ni en Mendoza, ni en ninguna parte del mundo”, asegura un comunicado desde el Colectivo por la Restitución de Derechos a Sobrevivientes del Próvolo.

El proceso comenzó en 2016 con más de 20 denuncias por hechos de violencia física, psicológica y sexual por parte de sacerdotes, monjas y personal administrativo del Instituto, contra niños y adolescentes.

El sacerdote Horacio Hugo Corbacho fue condenado a 45 años de prisión, el cura italiano Nicola Corradi recibió una pena de 42 años y el exempleado Armando Gómez, 18 años.

El cura Corradi llegó a Argentina en 1970 desde el Próvolo de Verona, Italia, tras ser trasladado por la Iglesia Católica luego de denuncias de abusos.

Se hizo cargo primero del Instituto Próvolo de La Plata y desde 1998 del de Mendoza hasta que fue arrestado en noviembre de 2016. N

Ingresa las palabras claves y pulsa enter.