Pesca en México: rezagos y poco análisis de impacto a las especies marinas | Newsweek México


Pesca en México: rezagos y poco análisis de impacto a las especies marinas



A DOS años de la primera auditoría pesquera “Pescando a ciegas”, que realizó la organización Oceana en México y en la que se analizó la manera en que son evaluadas las pesquerías en el país y los rezagos dentro de la Carta Nacional Pesquera, se presenta la segunda entrega de dicho estudio, “Auditoría Pesquera 2.0”, en la que se propone un campo más de análisis, el Índice de Importancia Social de la Pesca, para determinar el impacto de la pesca no solo entre los pescadores, sino también para la población mexicana.

De acuerdo con Renata Terrazas, directora ejecutiva de Oceana México, con la poca información que se tiene respecto a la pesca en el país y las malas decisiones que se han tomado se ha provocado que la producción pesquera en México mantenga un estancamiento desde hace cuatro décadas.

Además, se han encontrado especies marinas en deterioro, es decir, hay especies que disminuyen cada vez más. “Los números y las historias de pescadoras y pescadores no mienten, ellos saben que cada día les cuesta más trabajo encontrar peces en el agua, cada vez tienen que viajar más lejos poniendo en riesgo sus vidas, gastar más en combustible y llegar con menos kilos de pescado, lo que impacta directamente en sus economías”, señala. 

De acuerdo con la titular de Oceana, cada año es más difícil para los pescadores encontrar más recursos marinos. Y, por otro lado, está el impacto ambiental, ya que si no se mantiene un equilibrio entre la pesca y la conservación se corre el riesgo de continuar dañando el futuro para la población.

Para Oceana, la seguridad ambiental desde el océano en México tiene un potencial gigantesco de producción de alimentos. Pueden hacer llegar alimentos de primera calidad a la mesa de los mexicanos, pero esto no sucede sin políticas públicas adecuadas para lograrlo.

“Con la primera auditoría pesquera era difícil saber la información que había detrás. Cómo habían hecho los cálculos y uno tenía que confiar. No podías ver si algo había sido un mal cálculo o un error”, explica Terrazas. 

Entre los hallazgos que obtuvo Oceana está que el 17 por ciento de las pesquerías se encontraban en deterioro. A partir de esta segunda entrega buscan revisar si hubo algún cambio, si se han tomado mejores decisiones o si se continúa en la línea de gobiernos diligentes.

“El océano puede ser un gran impulsor económico, puede dar alimento a más mexicanos y podemos hacerlo protegiendo al ambiente, pero para eso necesitamos mejores decisiones y acciones de política pública”, señala Renata Terrazas, directora ejecutiva de Oceana.

AUDITORÍA PESQUERA 2.0

La segunda entrega de este estudio tiene el objetivo de hacer un llamado de atención a las necesidades de la mejora pesquera que este sector requiere. Desde la perspectiva de Oceana, este tema es clave para el desarrollo económico del país, el alivio a la pobreza y dar mejores alternativas al desarrollo.

“En los últimos años hemos afirmado que en México se pesca a ciegas y que la pesca es un tesoro desconocido y abandonado”, menciona Esteban García-Peña, director de la campaña de pesca personal de Oceana.

Hace dos años, con la primera auditoría, “Pescando a ciegas”, la organización realizó un análisis con información pública solicitada a través de la consulta de solicitudes de información del Instituto Nacional de Transparencia con datos que no se tenían claros; además del estudio de casos con diez pesquerías diferentes.

Ahora, en esta segunda entrega, Oceana contempla un apartado más de estudio: los arribos y volúmenes que se pescan en México a partir de la consulta de bases de datos.

A dos años de la primera auditoría, Oceana reporta que no hubo avance en lo que tiene que ver con la gestión pública y la gestión de la información en la Carta Nacional Pesquera (CNP), la cual concentra información pública para la toma de decisiones y que los pescadores conozcan cómo es la pesca.

A 21 años de la publicación de la CNP, esta solo se ha actualizado en cinco ocasiones, a pesar de que las actualizaciones deben hacerse anualmente en el Diario Oficial de la Federación (DOF).

En el análisis se muestra que más del 51 por ciento de las fichas, apartado en el que se incluye la especie o un grupo de especies con las condiciones y normativa para su aprovechamiento, tienen más de ocho años sin ser actualizadas. 

Además, solo 1 por ciento de estas fichas tiene información completa, mientras que el 99 por ciento muestra información incompleta. De ellas, de solo el 4 por ciento se tiene registro de la información que contiene.

Con lo anterior, tan solo una de cuatro pesquerías tiene un plan de manejo, las demás solo se llevan a cabo con permisos. 

“No sabemos cómo están las pesquerías, no hay planes de manejo, no hay criterios que establezcan cómo se manejan estas pesquerías, y esto lo dicen varios expertos, al reportarse pérdidas anuales por hasta 1,000 millones de pesos para un sector que, hasta ahora, ha sido pequeño”, señala García-Peña.

En cuanto al aprovechamiento del recurso marino se ha encontrado que 17 por ciento de las especies están en un estado en deterioro, es decir, tan solo una de cuatro especies está en condiciones graves de daño por sobreexplotación, por el menoscabo de los ecosistemas, por contaminación, por pesca ilegal y sin acciones para su recuperación.

Miembros de Oceana concluyen que en México se continúa pescando a ciegas y que las autoridades siguen desobedeciendo el marco legal al no actualizar la Carta Nacional Pesquera, además de la ausencia, manejo y restauración de las especies que se pescan.

En México hay 735 especies comerciales, entre las que se encuentra el tiburón, camarón, túnidos, sardina y escama, donde este último concentra más del 50 por ciento son todas las especies de escama que existen en la Carta Nacional Pesquera incluidas en una sola ficha con condiciones ambientales diferentes, con dinámicas poblacionales diferentes y con biología diferente.

“Esto quiere decir que, si se le da a un pescador el permiso de pesca con la ficha de escama, no se sabe qué están pescando ni cuándo se está pescando”, explican expertos.

De acuerdo con un documento de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial, entre las especies de escama más importantes en el país se encuentra el huachinango, pargo, corvina, sierra, lisa, robalo, mojarra, robalo, entre otras.

Dichas especies de escama concentran 368 especies del Pacífico y del Golfo de México, siendo poco más de la mitad del total. Además, concentran el mayor número de permisos, embarcaciones y puestos de trabajo de la que dependen 300,000 pescadores y sus familias, quienes ponen nueve de cada diez especies de pescado en el plato de los 17 estados costeros del país.

BUSCAN ANALIZAR EL IMPACTO SOCIAL

Como parte de los hallazgos, miembros de Oceana en México proponen la inclusión de un índice de estudio en la gestión y medición de las pesquerías mexicanas. A este rango de estudio lo han titulado “Índice de importancia social de las pesquerías” para determinar el número de permisos, embarcaciones, empleos generados e impacto en la seguridad alimentaria de los pescadores y la población en general.

Este Índice se integra a partir del número de permisos vigentes, permisionarios, embarcaciones (por tipo de flota) y los estados donde se realiza cualquier pesquería. Ofrece valores entre 0 y 1, es decir, entre más cercano a 0 quiere decir que esa pesquería no está presente en muchos estados, que no participan muchos permisionarios, que no hay muchos permisos o que la pesquería es exclusiva para un tipo de flota con pocas embarcaciones.

En cambio, si los valores son cercanos a 1 representa pesquerías donde hay un gran involucramiento de recursos humanos y materiales a nivel estatal, regional o nacional (alto impacto social). Para los niveles cercanos a 1 indican que hay mayor participación e impacto social de esa pesquería.

De acuerdo con el Índice, la pesquería de mayor importancia a escala nacional es la escama marina, seguida de camarón, escama de agua dulce, tiburón y pulpo. En general, las pesquerías son reconocidas por su valor monetario o comercial (langosta, abulón, erizo rojo) o por su volumen (sardina, camarón).

El mayor número de embarcaciones se encuentra en la región del Pacífico con un total de 6,333, mientras que el mayor número de permisos se concentra en la región del Golfo de México y Caribe con un total de 1,957, de las que el estado de Yucatán cuenta con un mayor número de permisos (759), permisionarios (1,528) y embarcaciones de ambas flotas para este recurso (2,940), además de ser la principal flota de mediana altura, a escala nacional, para la captura de escama, con 507 embarcaciones.

Para Oceana, en esta segunda entrega de la auditoría pesquera se aprecia una mejor medición como la propuesta que se hace desde el Índice de Importancia Social de la Pesca, el cual puede convertirse en un factor clave que dé respuesta a un país con una grave crisis económica, el aumento en el nivel de pobreza alimentaria y un estado desmantelado y sobrepasado en su capacidad técnica para la atención y mejoramiento del sector pesquero tanto en esta administración como en anteriores.

 

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