La singular vida del singular Joel Schumacher en siete historias | Newsweek México


La singular vida del singular Joel Schumacher en siete historias



El difunto director de cine fue más que el tipo que le puso pezones a Batman.

El cineasta Joel Schumacher, uno de los directores más versátiles de Hollywood, murió el pasado 22 de junio en la Ciudad de Nueva York, a los 80 años de edad, tras una batalla contra el cáncer. En la década de 1980 realizó varias películas que definieron toda una era, además de un fiasco de superhéroes en la década de 1990, el cual sigue siendo recordado. También vivió la vida en grande, de manera desenfrenada y sin complejos.

Schumacher, que no emprendió una carrera cinematográfica sino hasta que tuvo más de 30 años, tenía ya un currículo impresionante una vez que entró en el negocio. Dirigió St. Elmo’s Fire (El primer año del resto de nuestras vidas, 1985), The Lost Boys (Los muchachos perdidos, 1987), Flatliners (Línea mortal, 1990), Batman Forever (Batman eternamente, 1995), Batman & Robin (Batman y Robin, 1997) y The Phantom of the Opera (El fantasma de la ópera, 2004).

Antes de dedicarse a la dirección, trabajó como diseñador de vestuario en Sleepers (El dormilón, 1973), de Woody Allen, Bloom in Love (1973) e Interiors (Interiores, 1978). Durante toda su carrera reconoció a jóvenes talentos como Demi Moore y Rob Lowe en St. Elmo’s Fire, Kiefer Sutherland en The Lost Boys, Julia Roberts en Dying Young (Todo por amor, 1991) y Colin Farrell en Tigerland (Camino de guerra, 2000).

Schumacher también fue famoso por la forma en que vivió. Hablaba abiertamente de su consumo de alcohol y drogas, se jactaba de haber tenido miles de parejas sexuales y les dio luz verde a los diseñadores de vestuario para ponerle pezones a Batman. Estas son algunas historias de su vida salvaje, contadas por el mismísimo Schumacher.

COMENZÓ A BEBER A LOS 9 AÑOS

En una entrevista realizada con Vulture en 2019, Schumacher reveló que comenzó a beber a una edad temprana. “En retrospectiva, yo nací para las drogas y el alcohol. No tuve ningún periodo de ajuste. Muchas personas vomitaban o tenían lagunas mentales. A mí nunca me ocurrió. Me encantaba. Tengo una enorme tolerancia para las drogas y el alcohol”.

Bromeó y agregó: “Comencé a beber a los 9, a fumar a los 10 y a tener escarceos sexuales a los 11″.

‘The Lost Boys’, de 1987, es un viaje en el tiempo a los estilos predominantes de esa era.
Foto: Michael Ochs Archives/Getty

TUVO RELACIONES SEXUALES CON HOMBRES MAYORES DESDE QUE ERA MUY JOVEN

Schumacher admitió que salía con hombres mayores en la década de 1950, cuando el sexo gay era tabú. “Cuando era joven, no me gustaban para nada los otros jóvenes. Había un hombre casado en nuestro vecindario, pero no teníamos sexo en la posición del misionero. Como diríamos ahora, simplemente teníamos una aventura”.

Añadió: “En esa época en particular, no había revistas, artículos periodísticos o libros que trataran sobre la homosexualidad, no había educación sobre nada de esto. Yo simplemente era lo que era”.

TAMBIÉN AFIRMÓ QUE HABÍA TENIDO MILES DE PAREJAS SEXUALES

“La cifra debe rondar por las decenas de miles, pero no es algo inusual”, dijo Schumacher en su entrevista con Vulture. “He tenido sexo con famosos, con personas casadas, y esta información se irá conmigo a la tumba. Nunca he besado y contado sobre nadie que me haya hecho el favor de compartir su lecho conmigo”.

Invitados a la boda: Schumacher (izquierda) con la diseñadora Diane von Furstenberg y el ejecutivo de entretenimiento Barry Diller. Foto: Julian Wasser/The Life Images Collection/Getty

PASÓ TODO UN VERANO DE LA DÉCADA DE 1960 DROGADO CON ANFETAMINAS

“Hubo un verano hacia el final de mi consumo de anfetaminas por vía intravenosa. Estaba tan drogado que llevé puesto un bañador Speedo durante todo el verano. Estaba tan drogado todo el tiempo con anfetaminas que tengo suerte de estar aquí”, le confesó a Vulture. Añadió qué “perdió” alrededor de cinco años en Pines, la comunidad gay de Fire Island, Nueva York.

“También consumía píldoras”, señaló Schumacher, que se desintoxicó en 1992. “En mi opinión, cualquier droga era un camino hacia el sexo. Ocurría lo mismo con el alcohol. Había una constante aventura todo el tiempo, y el sexo era la cereza del pastel”.

THE LOST BOYS ESTUVO A PUNTO DE SER UNA PELÍCULA INFANTIL PARA TODO PÚBLICO

En una entrevista concedida en 1999 a Venice Magazine, Schumacher reveló que había existido una visión diferente para su clásico de terror/comedia de 1987 antes de que él asumiera la dirección. “Dick Donner iba a dirigirla originalmente, pero en su lugar, quiso hacer Lethal Weapon (Arma mortal), así que me la dio. Lo que él quería hacer era bastante distinto, es decir, una especie de cursilería apta para todo público dirigida a niños pequeños. No había adolescentes salvajes en motocicletas”.

SE ARREPINTIÓ DE HABERLE PUESTO PEZONES A BATMAN

“Quiero disculparme con cada uno de los fanáticos que se sintieron decepcionados, porque creo que se los debo”, afirmó en una entrevista con Vice, realizada en 2017. “Gran parte de ello fue mi decisión. Nadie es responsable de mis errores más que yo”.

NO SE ARREPINTIÓ DE HABERLE PUESTO PEZONES A BATMAN

Batman y Robin muestran sus pechos anatómicamente correctos.
Foto: TMS&DC Comics/Getty

“Cuando se filmó Batman Forever, el moldeado en caucho había avanzado mucho. Así que dije, hagámoslo anatómicamente correcto, y les di fotos de estatuas griegas y esos increíbles dibujos anatómicos que pueden verse en los libros de medicina. [Un diseñador] hizo los pezones y, cuando los miré, pensé, qué buena onda”. Schumacher afirma que no tenía idea de que esa decisión perjudicaría su carrera y lo perseguiría por años. “Realmente nunca creí que ocurriría. De verdad. Quizá simplemente fui ingenuo, pero aún me alegra haberlo hecho.

“Solo sé que siempre se me va a recordar por los pezones de Batman a partir de Batman Forever”, bromeó.

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Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek

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