#PrayforAmazonia: Bolsonaro recibe críticas por su inacción por incendios


#PrayforAmazonas: Bolsonaro recibe críticas por su inacción tras semanas de incendios en el “pulmón del planeta”

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El hashtag #PrayforAmazonia (#RuegaporAmazonia) se ha vuelto tendencia en Twitter debido a los incendios que han arrasado amplias zonas de la región amazónica, lo que ha llevado a muchos usuarios de las redes sociales a criticar duramente la falta de preocupación del gobierno del presidente brasileño Jair Bolsonaro.

Un enorme incendio, que comenzó a finales de julio, quemó alrededor de 1,000 hectáreas de una reserva ambiental en el estado brasileño de Rondônia, ubicado en la frontera con Bolivia. Este incendio, junto con otros más ocurridos en la región, produjeron densas columnas de humo que se extendieron por todo el estado, poniendo en riesgo la salud de las personas que viven en el área, así como la vida de los animales, informó Painel Politico.

Hace dos semanas, el estado de Amazonas, en el noroeste del país, declaró un estado de emergencia en respuesta al aumento en el número de incendios, informó Euronews. También se han producido varios incendios en el Estado de Mato Grosso, según imágenes de satélite.

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La magnitud de los recientes incendios en la región del Amazonas fue señalada por el investigador de la NASA Santiago Gassó, quien dijo el 13 de agosto que estos fenómenos habían producido una capa de humo que cubría un área de aproximadamente 1,931,213 km².

De hecho, algunos meteorólogos señalan que el humo producido por los incendios de Rondônia fue responsable, en parte, de que el cielo se oscureciera en São Paulo la tarde de este lunes.

“El humo no provino de los incendios en el estado de São Paulo, sino de los densos y amplios incendios que han estado ocurriendo durante varios días en Rondônia y Bolivia. El frente frío cambió la dirección del viento y trasladó este humo hacia São Paulo”, declaró a O Globo Josélia Pegorim, meteoróloga de Climatempo. “Aquí, en la región metropolitana de São Paulo, tuvimos la combinación de este exceso de humedad con el humo,lo que dio esta apariencia al cielo”.

En la Amazonia, el fuego se utiliza como una técnica para eliminar la vegetación de un terreno y utilizarlo como tierra de cultivo. También es uno de los principales métodos de deforestación ilegal, informó Euronews. En esta época del año, la práctica está prohibida, ya que existe un alto riesgo de que el fuego se extienda debido al clima seco.

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“La población debe estar consciente de que, actualmente, cualquier incendio es un crimen, sin mencionar que nuestra flora y nuestra fauna sufren directamente debido a esta situación, además de los niños y de los adultos mayores. La gente tiene que estar consciente”, declaró a Painel Politico Marcos Silva, bombero del Estado de Rondônia.

De acuerdo con la NASA, la selva de la Amazonia ha sido relativamente resistente a los incendios durante toda su historia debido a sus condiciones de humedad. Sin embargo, un aumento en la frecuencia e intensidad de las sequías, un fenómeno relacionado con el cambio climático provocado por los seres humanos, en combinación con las actividades humanas en la selva, ha producido un marcado incremento en el número de incendios.

De hecho, el número de incendios en Brasil aumentó 70 por ciento este año en comparación con el mismo periodo de 2018, alcanzando su mayor índice desde 2013, el primer año en que se registraron datos del mismo periodo, de acuerdo con el Instituto Nacional de Investigación Espacial (INPE, por sus siglas en portugués) de ese país. De esos incendios, 51.9 por ciento ocurrieron en el bioma de la Amazonia, según datos.

Al 2 de agosto, la mayor cantidad de incendios forestales de este año habían ocurido en el estado de Mato Grosso, donde se informó de un total de 8,799 incidentes, un incremento de 39 por ciento con respecto a 2018, informó Euronews.

Ricardo Mello, Director del Programa para Amazonia del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), señaló que en esa región no existen procesos naturales que provoquen incendios.

“Todos los incendios [de la región de la Amazonia] son provocados de alguna manera el ser humano”, dijo Mello a UOL.com.br. “Por ello, este incremento [en el número de incendios] es provocado directamente por la acción del hombre”.

Ane Alencar, directora de ciencias del Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonia (IPAM, por sus siglas en inglés) comparte esta opinión y explica que los incendios solo pueden explicarse por el aumento en la deforestación, ya que no existen sucesos naturales extremos que pudieran ser los responsables.

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“Este año no tenemos una sequía extrema como la que ocurrió en 2015 y en 2016. En 2017 y en 2018 tuvimos una temporada de lluvias suficientes”, declaró Alencar a UOL. “En 2019, no tenemos sucesos climáticos que influyan en las sequías, como El Niño, o éstos no están ocurriendo [con demasiada] fuerza. El clima no puede explicar de ninguna manera este incremento [en el número de incendios]”.

El mes pasado, el presidente Bolsonaro dijo que no creía en los datos recopilados por el INPE, que revelaron que la deforestación ocurrida en julio se había incrementado casi 300 por ciento en comparación con el mismo mes de 2018. Acusó al organismo de inventar “mentiras” que podrían perjudicar las conversaciones comerciales del país, y reemplazó posteriormente a su director con un oficial militar.

“Noticias como esta, que no se apegan a la verdad, provocan un gran daño a la imagen de Brasil”, dijo Bolsonaro en una conferencia de prensa.

Los datos del INPE, recopilados por el sistema satelital DETER-B, que comenzó sus operaciones en 2015, muestran que la deforestación ha aumentado hasta el punto en que cada minuto se pierde un área de árboles más grande que tres campos de fútbol americano, informó The Guardian.

Aunque estos datos del DETER se consideran preliminares, ya que usualmente publican cifras más detalladas hacia el final del año, aumentadas por las observaciones de otros satélites, algunos ambientalistas dirían que los resultados confirman sus sospechas de que el gobierno del presidente Jair Bolsonaro fomenta actividades que llevan a la deforestación, como la tala y la quema ilegales.

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Desde que llegó al poder, hace siete meses, con un importante apoyo de las industrias agrícola y minera, Bolsonaro ha debilitado a los organismos gubernamentales responsables de proteger a la selva, así como las regulaciones que protegen a las tierras indígenas y las reservas naturales. El organismo ambiental fue puesto, de hecho, bajo la jurisdicción del ministerio de agricultura, dirigido por un importante cabildero de la industria agrícola.

Bolsonaro y otros funcionarios de su gobierno también ha criticado frecuentemente al IBAMA, un ministerio gubernamental que combate la deforestación, por imponer multas a quienes abran tierras de cultivo en la selva.

Acciones como estas han envalentonado a quienes quieren explotar la selva para obtener ganancias comerciales, y hacen que sea más probable que la deforestación de 2019 supere a los 4,908 km² que se perdieron en 2018, el año en que la deforestación alcanzó su índice más alto en toda una década. Las cifras oficiales del gobierno muestran que hubo un incremento de 13 por ciento en la pérdida de la selva entre 2017 y 2018.

“La explosión de la deforestación podría atribuirse a los cambios en las acciones del gobierno, como el hecho de, esencialmente, terminar con las inspecciones para detectar la deforestación ilegal e imponer multas a quienes sean sorprendidos, y a la retórica del presidente Bolsonaro y sus ministros, especialmente del ministro del ambiente”, declaró a Newsweek Philip Fearnside, catedrático del Instituto Nacional de Investigación de la Amazonia, con sede en Brasil. “Esto ha generado un clima de impunidad bajo la suposición de que pasar por alto las regulaciones ambientales no tendrá ninguna consecuencia”.

Esto es muy preocupante, ya que los expertos advierten que la selva está siendo eliminada a un ritmo tal que se aproxima a un “punto crítico”, más allá del cual podría ser imposible de recuperar.

Los investigadores afirman que la pérdida de árboles provoca el riesgo de que amplias áreas de la selva se transformen en sabanas debido a que perderían su capacidad de generar sus propias lluvias a través de la evaporación y la transpiración de las plantas. Esto podría tener consecuencias muy importantes para el calentamiento global, debido a que la selva, a la que suele describirse como “el pulmón del planeta” absorbe enormes cantidades de carbono de la atmósfera.

En algunos estudios se ha calculado que esta área sería de alrededor de 20 o 25 por ciento de la superficie arbolada, tomando en cuenta otros factores como el cambio climático y los incendios, informó Mongabay.

Conforme el hashtag #PrayforAmazonia (#OraPorAmazonia) se difundió en línea, muchos usuarios señalaron la falta de preocupación mostrada por el presidente Bolsonaro y sus ministros hacia la Amazonia de Brasil. La nación alberga en su territorio a 60 por ciento del área total de la selva.

“El presidente de Brasil no hace nada para detener lo que ocurre en la selva del Amazonas”, publicó en Twitter el usuario 3mran_alamin. “Tengo sangre brasileña y es triste ver lo que ocurre, parece una película, pero ocurre ahora. ¡Oremos todos por Brasil! Brasil está destruyendo a Brasil”.

“Esta es la política ambiental brasileña del régimen del presidente Bolsonaro”, publicó el usuario olhaoalho. “A élno le importa la vida. La selva de la Amazonia ha estado ardiendo por cerca de tres semanas y no se ha hecho nada”.

Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek

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