Cuando la depresión mata


Cuando la depresión mata

La ambulancia llegó a su casa para brindarle los primeros auxilios, estaba inconsciente. Despertó en el hospital con dolor en el estómago, un nudo en la garganta y un “hueco en el alma”, que no se llenó hasta que la terapia que recibió comenzó a surtir efecto.

María reconoce que la depresión estuvo a punto de matarla, al no encontrar ningún sentido a su existencia y recurrir a una sobredosis de antidepresivos, analgésicos y hasta pastillas para la tos, que pretendía, aliviaran su dolor y ese sentimiento de vacío.

El recuerdo, confiesa, todavía le provoca escalofríos.  E indica que asistir a un grupo de auto ayuda le permitió salir de ese estado y superar paulatinamente su depresión, además de tener un poco más de control sobre sus emociones.

“Cuando comienzo a sentir depresión, sé que tengo un lugar en el que me entienden y me pueden ayudar, así que no me siento sola”, indica.

Oaxaca se encuentra entre los estados del país en los que se registra una baja tasa de suicidios (3.8 por cada 100 mil habitantes), de acuerdo a las estadísticas a propósito del “Día Mundial para la Prevención del Suicidio” del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En 2016, el Inegi documentó 116 suicidios, de los cuales 91 fueron hombres y 25 mujeres; mientras que en siete casos ocurrieron en menores de entre 10 y 14 años (dos niños y cinco niñas).

El último registro del Instituto ubica a San Bartolo Coyotepec –población con cuatro mil 738 habitantes y ubicada a 15 kilómetros de la capital— como el municipio de todo el estado con el mayor número de suicidios registrados, con un total de 44 (32 hombres y 12 mujeres), lo que representa el 38 por ciento del total de este tipo de eventos.

Por su parte, los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), advierten que el suicidio es la segunda causa de defunción en personas de 15 a 29 años, y a nivel mundial se registra un aproximado de  800 mil casos al año, es decir que cada 40 segundos se registra una muerte.

“Se estima que alrededor de un 20 por ciento de todos los suicidios se comete por autointoxicación con plaguicidas, la mayoría de ellos tiene lugar en zonas rurales agrícolas de países de ingresos bajos y medianos, seguido de ahorcamiento y disparos por armas de fuego”, detalla la institución.

La institución asegura que es importante identificar las señales, entre las que se encuentran: declaración o amenaza de suicidio, preocupación, tristeza, llanto, uso de drogas o alcohol, deshacerse de posesiones muy queridas, despedidas, aislamiento, cambios de conducta, hacerse daño a sí mismo, ante lo que se debe atender al paciente en las unidades de salud.

María agrega que además de las terapias de psicología, también existen los grupos de auto ayuda, que otorgan atención sin costo alguno.

 

Ingresa las palabras claves y pulsa enter.