Las promesas para terminar la guerra contra las drogas en México | Newsweek México


Las promesas para terminar la guerra contra las drogas en México



Con información de Carlos Ballesteros/ Newsweek 

El 2017 se convirtió en el año más violento en México en los últimos 20 años, con 23,101 homicidios de enero a noviembre, según cifras oficiales. Las estrategias para lograr reducir estas cifras se han convertido en algunas de las principales apuestas de los precandidatos a la presidencia de México rumbo a las elecciones de 2018. Este martes, Andrés Manuel López Obrador, dirigente y candidato del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) dijo que de llegar a la presidencia su gobierno pondrá fin a la guerra de un siglo contra los cárteles de la droga en un plazo de tres años.

López Obrador prometió el fin de la violencia que se ha apoderado del país desde 2006, cuando (…) el presidente Felipe Calderón declaró la guerra contra los cárteles en un esfuerzo por frenar la violencia relacionada con las drogas.

Al finalizar el mandato de Calderón en 2013, al menos 60,000 personas habían muerto como resultado de la guerra contra las drogas, según cifras del gobierno. Las estimaciones actuales cifran la cifra de muertos en más de 200,000, varias veces más que la cantidad de civiles asesinados en Afganistán desde que Estados Unidos invadió el país en 2001.

“Voy a lograr la paz, ese es mi compromiso, lograré la paz y pondré fin a la guerra; no vamos a continuar con la misma estrategia que no nos ha dado resultados positivos. A la mitad de mi mandato de seis años, no habrá guerra, y la situación será completamente diferente”, dijo López Obrador a la prensa después de una concentración de campaña en Izamal, Yucatán.

López Obrador dijo que la caída en la violencia provendría de un mayor desarrollo económico y la implementación de programas de bienestar social que, según él, socavarán la capacidad de los cárteles de reclutar nuevos miembros. López Obrador también ha sugerido que está considerando ofrecer amnistía a los cárteles a cambio de una paz duradera.

Las elecciones presidenciales de México se llevarán a cabo el 1 de julio. Múltiples encuestas realizadas por algunos de los principales periódicos de México pusieron a López Obrador al frente de la disputada contienda.

Según información del Financial Times, la elección “se perfila como una carrera de dos caballos” entre López Obrador, el exjefe de gobierno de Ciudad de México y una figura popular entre la clase trabajadora de México, y José Antonio Meade, de 48 años, desde hace mucho tiempo. funcionario federal del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Meade fue respaldado recientemente por el presidente Enrique Peña Nieto, cuyo mandato de seis años coincidió con un fuerte aumento de los homicidios en todo el país: según cifras del gobierno, más de 120,000 personas fueron asesinadas en México desde que Peña Nieto asumió el cargo en 2012, siendo 2017 el segundo más mortífero en la lucha contra los cárteles.

López Obrador levantó gran polémica en diciembre cuando sugirió que su gobierno ofrecería una amnistía a los cárteles para detener las matanzas.

“Si es necesario (…) hablaremos de otorgar amnistía mientras las víctimas y sus familias estén dispuestas”, dijo, según informó The Guardian.

Los comentarios provocaron la ira de muchos de los afectados personalmente por la violencia. Los partidos de oposición también se manifestaron a la propuesta. Al respecto José Antonio Meade dijo en diversas declaraciones a la prensa nacional que es inaceptable “proponer sacar al criminal de la cárcel para llevarlo a la calle. Tenemos que tener claro que la calle es para el ciudadano y la cárcel, para el delincuente”.

“Espero que nunca secuestren, torturen, maten, desaparezcan y quemen a sus seres queridos”, dijo a El Universal José Díaz Navarro, cuyo hermano fue secuestrado y asesinado en la zona. “Veremos si después de esto vendría a Guerrero para pedirles perdón”.

Ricardo Anaya Cortés, el precandidato del Frente por México que incluye al PAN, PRD y MC por su parte, declaró al inicio de su campaña en diciembre pasado que la propuesta de López Obrador de posiblemente dar amnistía a criminales es “otra más de sus locuras”, además de ser una idea vieja que ha fracasado.

“En Colombia, por ejemplo, el gobierno pretendió negociar con Pablo Escobar y los resultados fueron un auténtico desastre, es decir, es una idea vieja y mala”, agregó.

Pese a las críticas contra el izquierdista las estrategias de José Antonio Meade y Ricardo Anaya para combatir la inseguridad aún no están claramente definidas. Por ejemplo el panista ha dicho que organizará foros y reuniones con especialistas en el tema de seguridad, a fin de escuchar las voces de los expertos, además de las de los ciudadanos.

Meade declaró al inicio de su precampaña: “quiero un México con seguridad y justicia” evocando al asesinado candidato de la República por el PRI Luis Donaldo Colosio, pero aún no ha definido ninguna estrategia de seguridad. Se ha limitado a declarar que quiere “un país justo en el que se cumpla la ley. Un país en el que los sueños y anhelos de cada mexicano encuentren las oportunidades de hacerse realidad”.

Muchos de los partidarios de López Obrador defendieron los comentarios, señalando la corrupción ampliamente divulgada entre los funcionarios del gobierno y los cárteles de la droga.

Como señaló The Guardian, Andrés Lajous, un candidato a doctorado en sociología en Princeton y un partidario de López Obrador, tuiteó que “durante 12 años [México] ha sufrido miles de ciclos de venganza. No es malo sentarse a pensar acerca de cómo más soldados y más guerras solo perpetuarán esto”.

México también ha visto un aumento en los homicidios de políticos y periodistas. Según un recuento, más de 62 presidentes municipales y exalcaldes fueron asesinados en 2017, la mayoría en los últimos años. Y según un nuevo informe del Comité para la Protección de los Periodistas, al menos once periodistas fueron asesinados en México el año pasado, “por lo que es la tercera peor nación por asesinatos en todo el mundo”.

Cuando se le preguntó si le preocupaba ser asesinado, López Obrador dijo que aquellos que luchan por la justicia no tienen nada que temer. “No hago daño a nadie, es por eso que no tengo guardaespaldas, autos polarizados, estoy solo”, dijo.

Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek

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