Mario Duarte, funcionario del ayuntamiento de Irapuato, Guanajuato, es también un apasionado compositor que en su tiempo libre ha creado una decena de canciones. Su más reciente obra, “El Rancho Izaguirre”, está dedicada a las víctimas del rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco, un sitio que supuestamente era utilizado como campo de adiestramiento por parte de la delincuencia organizada.
Su inspiración no es casualidad. La trágica muerte de su hermana, asesinada hace cinco años a la edad de 25 años, lo motivó a escribir canciones que reflejen la realidad de inseguridad que vive el país.
“Es un tema muy, muy sensible. Yo pasé la pérdida de mi hermana y me pega mucho todo esto: desapariciones, asesinatos… Y creo que eso fue lo que me inspiró. También el hartazgo de la sociedad que a veces no somos escuchados. La música es una puerta para que los mensajes lleguen a todos los rincones del país y del mundo”, expresó Mario Duarte.
“EL RANCHO IZAGUIRRE”: UN CORRIDO SIN FINES DE LUCRO
Mario Duarte deja claro que no busca obtener ganancias con su composición, sino que su única intención es dar voz a las víctimas y generar conciencia.
“Escribí la canción sin buscar ningún lucro ni nada por el estilo, simplemente para alzar la voz. Les comenté a los colectivos de búsqueda que podían usarla y darle difusión. No busco lucrar, solo quiero que la historia se conozca y que como ciudadanos alcemos la voz”, afirmó.
Duarte envió la canción a un colectivo de búsqueda de desaparecidos, esperando que su mensaje llegue a quienes más lo necesitan.
EL LUGAR COMÚN: LOS CORRIDOS TUMBADOS
A pesar del impacto positivo que ha tenido su canción, Mario Duarte ha recibido algunas críticas por elegir el género de corridos tumbados, un estilo frecuentemente asociado a los grupos delictivos.
“Algunos criticaban por qué un corrido tumbado, ya que estos suelen aludir a grupos criminales. Pero elegí este género porque es el que más escuchan los jóvenes. Si te fijas, el corrido no menciona a ningún grupo delictivo, solo cuenta la historia de lo que sucedió”, explicó.
El objetivo de su canción es que su mensaje llegue a más personas, especialmente a los jóvenes, quienes pueden ser parte del cambio social.
Mario Duarte también cuestionó el papel del gobierno en la crisis de desapariciones que enfrenta México, señalando que son los colectivos de búsqueda quienes terminan haciendo el trabajo que deberían realizar las autoridades.
“Es un problema a nivel nacional. Pero creo que el mayor desaparecido es el gobierno federal, porque muchas veces, como en este caso, dicen que es un montaje. Pero ahí están las familias que desgraciadamente perdieron a sus seres queridos”, comentó en una entrevista en Milenio.
UNA CANCIÓN DE PROTESTA
Duarte tiene la intención de subir “El Rancho Izaguirre” a plataformas digitales, pero también considera otra opción: que algún grupo o artista interprete su canción, con la condición de que los recursos obtenidos se destinen a los colectivos de búsqueda de desaparecidos.
“Mi idea es que los fondos que genere la canción vayan a los colectivos, porque ellos son los que realmente hacen el trabajo que el gobierno no está haciendo”, concluyó.
Con su música, Mario Duarte no solo rinde homenaje a las víctimas, sino que también busca despertar conciencia y exigir justicia. “El Rancho Izaguirre” se convierte en una voz de protesta y en un recordatorio de que la violencia en México sigue cobrando vidas, pero también de que la sociedad puede encontrar en la música una herramienta para no olvidar y exigir respuestas. N