Con tambora, sepultan dolor en Tlahuelilpan | Newsweek México


Con tambora, sepultan dolor en Tlahuelilpan



A cinco días de la explosión en un ducto de San Primitivo, Tlahuelilpan, en la comunidad persisten el llanto, el dolor y la desesperación de las personas que perdieron a un ser querido.

El miércoles transcurrió entre funerales y oraciones por los que se han ido o no aparecen. Algunos habitantes llevaban fotografías de sus parientes para pegarlas en los ventanales del Centro Cultural municipal –habilitado como módulo de atención ciudadana–, donde hay más de 45 retratos de quienes son buscados; no obstante, la fiscalía estatal reportó que se iniciaron 69 denuncias por desaparición de persona.

“Era mi vecino, y su familia también perdió a otro de sus hermanos”, dijo a la prensa un colono, quien pidió no ser filmado porque aún no podía creer lo que pasó en su pueblo el 18 de enero.

De la iglesia de San Francisco de Asís salieron dos carrozas rumbo al panteón; en los féretros estaban los cuerpos de Justino Benítez, de 20 años de edad, quien dejó huérfana a una niña, y Rogelio Garrido, de 37 años, dos de las más de 90 víctimas de la tragedia ocurrida el viernes.

Una tambora que tocaba Cruz de olvido acompañó los cortejos fúnebres al cementerio, que será ampliado en tres hectáreas.

Previo a la sepultura de los dos hombres, una banda de guerra hizo sonar sus instrumentos, luego se hizo un silencio, interrumpido por el llanto de los familiares en ambos entierros.

Entre porras, sepultaron a tres ayer en Tlahuelilpan
Entre porras, sepultaron a tres ayer en Tlahuelilpan
Foto: Federico Escamilla

Mientras transcurrían las exequias, afuera del camposanto el presidente municipal de Tlahuelilpan, Juan Pedro Cruz Frías, y el obispo de Tula, Juan Pedro Juárez Meléndez, realizaron un ritual católico para bendecir las tres hectáreas que serán agregadas al actual recinto, construido en 1970.

Tras ser cuestionado sobre el robo de hidrocarburo en la zona, el clérigo exhortó a respetar los Diez Mandamientos.

“La Iglesia busca hacer conciencia en los niños y jóvenes sobre el amor a Dios y el respeto. Desde la fe católica siempre hemos instado a que no se pongan en peligro; si yo me pongo en una situación de riesgo, puede ser que caiga, pero debemos ser previsores para la seguridad de todos”, dijo.

Afuera del panteón, María Cruz se acercó a dialogar con Criterio. Es abuela de una persona que desapareció: su nieto José Ángel Cruz Zapote, de 15 años, salió con sus primos el viernes, antes de la explosión en el ducto Tuxpan-Tula, porque les dijeron que regalaban gasolina.

“Mi hijo ya fue a los hospitales de México, Ixmiquilpan, Pachuca, Tula, y nada. Ya recorrió todo, y nada. ¡No está en ninguno!”, dijo sobre su familiar.

La mujer indicó que acudió a la presidencia municipal y la Procuraduría General de Justicia de Hidalgo (PGJH), donde su hijo y nuera se hicieron pruebas genéticas –parte de las 72 que ha recabado la fiscalía estatal–, pero aún no tienen resultados.

“Lo queremos encontrar. Ángel salió con sus primos por gasolina y ya no regresó. (El viernes, antes del incidente) mi nuera (madre del menor) habló con él por teléfono. Uno de mis sobrinos dice que (Ángel) se regresó porque le quitaron unos garrafones.

“Mi sobrino ya no respiraba bien y se salió, lo llamó (para irse de la zona), pero ya no hizo caso y se perdió”, relató.

Marisol Flores | Tlahuelilpan

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