Los océanos son succionados hacia el interior de la tierra a través de profundas fosas


Los océanos son succionados hacia el interior de la tierra a través de profundas fosas: estudio



Las zonas de subducción de la Tierra arrastran hacia el interior del planeta tres veces más agua de lo que se había estimado.

 

Tres veces más agua de la previsto está siendo succionada hacia el interior de la Tierra a través de sus zonas de subducción, según ha descubierto un grupo de científicos. Estas enormes fisuras que marcan la superficie del planeta aparecen en los límites de las placas tectónicas. Cuando estas placas chocan entre sí, arrastran el agua varios kilómetros hacia abajo, encerrándola dentro de las rocas que forman las placas.

Es extremadamente importante comprender el ciclo global del agua, ya que ésta cubre la mayor parte del planeta y es necesaria para la supervivencia de todas las formas de vida en la Tierra. Sabemos que existen enormes cantidades de agua encerradas en el interior del planeta. Una investigación publicada el año pasado indica que hay tanta agua en el manto terrestre como en todos los océanos combinados. Tras ser arrastrada al interior, el agua finalmente es devuelta hacia fuera en forma de vapor en las erupciones volcánicas que ocurren a kilómetros de distancia.

Los científicos saben que la subducción es el único mecanismo a través del cual el agua se absorbe hacia el interior del planeta, pero nuestra comprensión de este fenómeno es bastante limitada.

Douglas Wiens y varios de sus colegas de la Universidad de Washington en St Louis han estudiado la subducción del agua en la Fosa de las Marianas en el Océano Pacífico. Este es el punto natural más profundo de la Tierra y se extiende a casi 11 km por debajo del nivel del mar. Forma parte del sistema de subducción en el que la Placa del Pacífico es empujada por debajo de la Placa de las Marianas.

Cuando el agua corre hacia el interior de la corteza terrestre a través de las fallas, queda encerrada. Al alcanzar ciertas temperaturas y niveles de presión, las reacciones químicas hacen que el agua líquida se convierta en “rocas húmedas”, un material hidratado que pasa a formar parte de la placa tectónica. Luego, estas rocas húmedas son empujadas cada vez más profundamente en el manto.

En su estudio, publicado en la revista Nature, el equipo establece cuánta agua está siendo empujada de esta forma hacia el interior de la Tierra a través de la Fosa de las Marianas. El equipo recopiló datos con el uso de 19 sismógrafos distribuidos en toda la fosa, y escuchándolo todo, desde ruidos ambientales hasta terremotos submarinos. Con esto, pudieron crear una imagen del tipo de rocas que yacen hasta a 32 km por debajo del fondo del mar. La velocidad a la que viajan las ondas sísmicas indica la cantidad de agua que las rocas podrían albergar.

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Los hallazgos mostraron que la cantidad de agua alojada en las rocas era mucho mayor de lo que se pensaba inicialmente, es decir, hasta cuatro veces más que los cálculos anteriores. Si aplicamos estos hallazgos a todas las zonas de subducción del mundo, ello significa que alrededor de tres veces más agua está siendo absorbida de esta manera hacia el interior de la Tierra.

Wiens afirma que una de las partes del estudio que se debe tratar con reservas es el hecho de suponer que la Fosa de las Marianas es representativa de otras fosas. Sin embargo, señala que no parece ser inusual en cuanto a su intensidad o a la manera en que la placa se fractura. “De hecho, algunas otras zonas de subducción como Tonga parecen tener más fallas que la de las Marianas, pues tiene fallas de mayor tamaño en el fondo del mar”, declaró a Newsweek. “Esto indica, como mínimo, que la Fosa de las Marianas podría tener menos agua que Tonga”.

Si son correctos, estos hallazgos significan que existe una gran discrepancia entre la cantidad de agua que está siendo absorbida y la que es expelida. “Con el paso de las eras geológicas, la cantidad de agua en el interior de la Tierra pudo aumentar, y la cantidad en la superficie de la Tierra pudo disminuir”, señaló Wiens. “Esto no coincide con las observaciones que indican que los océanos han estado presentes en su forma actual durante al menos los últimos 550 millones de años”.

Los investigadores piensan que, en las erupciones volcánicas, se expele mucha más agua de lo que se creía anteriormente, y esto es algo que se debe abordar si se desea comprender el ciclo del agua en todo el mundo.

“El agua es clave para comprender cómo ha evolucionado nuestro planeta a través de las eras geológicas”, dijo is Wiens. “En muchos estudios se indica que la presencia de una abundante cantidad de agua en la superficie de la Tierra y en el manto terrestre es lo que permitió que se formaran las placas tectónicas del planeta. Comprender cómo interactúa el agua con los planetas terrestres también es clave para comprender qué tan probable es que los planetas, como los llamados exoplanetas, sean habitables”.

Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek

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