¿Un refrigerador en la oficina es una zona de batalla? Una historia del robo de un arroz frito se vuelve viral


¿Un refrigerador en la oficina es una zona de batalla? Una historia del robo de un arroz frito se vuelve viral

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El robo de un contenedor de arroz frito con camarones se hizo viral en Twitter esta semana, cuando decenas de miles de personas siguieron el drama de oficina. La historia golpeó un nervio entre los oficinistas que leían Twitter en sus escritorios.

El hilo del comediante Zak Toscani comenzó el jueves por la noche cuando escribió que el almuerzo de un amigo había sido robado del refrigerador compartido en su oficina.

El jefe permitió a su amigo revisar las cámaras de seguridad puestas en la cocina de la oficina durante la hora en que desapareció el arroz.

No se sabe si todos los hechos fueron reales o inventados por Toscani, pero inmediatamente se viralizaron en Twitter.

Tras revisar las cámaras, se identificó a una mujer como la responsable del robo e, incluso, resultó que lo había hecho solo para tirar el almuerzo a la basura.

Aprovechando la narrativa que permiten los hilos de Twitter, el comediante mantuvo la atención de todos sus lectores durante el jueves y viernes.

La confrontación final entre el dueño del almuerzo y su compañera de trabajo tendría lugar la mañana del viernes.

“Está programada que llegue al trabajo en 20 minutos”, escribió el comediante. En ese momento, su historia había recibido más de 100,000 ‘favoritos’.

Cuando se dio el inevitable enfrentamiento, la ladrona simplemente dijo: “‘woah. ¿Alguien robó un almuerzo? ¿Quién haría algo así? (…) bueno, pero ¿por qué denunciarías este tema ante Recursos Humanos?’”.

El comediante se disculpó por no tener un final más conciso para la historia, pero tuvo un efecto bastante serio: oficinistas de diversas partes del mundo comenzaron a contar sus historias de robo de comida en la oficina.

El tema abrió el debate en la oficina de Newsweek. Mientras discutían la historia de Toscani, varios empleados se sintieron obligados a dejar constancia de sus propias experiencias.

El periodista Joe Difazio dijo que sus embutidos una vez fueron robados por un atacante no identificado. Cuando se le preguntó cómo le afectó la experiencia dijo que se había sentido “herido y decepcionado”.

El reportero de cultura Zach Schonfeld tuvo el valor de reconocer un crimen:  “Una vez robé un arándano de nuestra nevera de la oficina”. Anna Menta, otra escritora de cultura, respondió: “Dios mío, yo también lo hice”.

El robo del almuerzo es un tema tan común en las oficinas que ha aparecido en comedias como Friends y Good Times.

Newsweek buscó entrevistar a Toscani para esta historia, pero no respondió.

Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek

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