Cada jueves, con paso firme y pañuelo blanco en la cabeza, las Abuelas de Plaza de Mayo en Argentina volvían a la plaza. Rodeaban la Pirámide como quien recorre una herida abierta, esperando que esa vez hubiera respuesta. Cada vuelta era un grito: sus hijas e hijos, nietos y nietas, no desaparecerían en el olvido. … Leer más
Cada jueves, con paso firme y pañuelo blanco en la cabeza, las Abuelas de Plaza de Mayo en Argentina volvían a la plaza. Rodeaban la Pirámide como quien recorre una herida abierta, esperando que esa vez hubiera respuesta. Cada vuelta era un grito: sus hijas e hijos, nietos y nietas, no desaparecerían en el olvido. … Leer más