La evolución de un mono a un tipo de perezoso, un misterio que científicos comienzan a revelar gracias al ADN


La evolución de un mono a un tipo de perezoso, un misterio que científicos comienzan a revelar gracias al ADN



Un equipo internacional de científicos ha extraído el ADN de un misterioso mono extinto, arrojando una nueva luz a su oscura historia evolutiva. Hasta hace relativamente poco tiempo, el Caribe contenía una notable rama evolutiva de animales actualmente extintos, entre ellos, varios primates muy inusuales, el más extraño de los cuales era el mono jamaiquino (Xenothrix mcgregori).

A diferencia de cualquier otro mono viviente, este animal se movía lentamente y habitaba en los árboles, de forma muy parecida a los perezosos actuales, contaba con relativamente pocos dientes y sus huesos de las piernas eran similares a los de los roedores.

Los esfuerzos para determinar con qué se relacionaba y cómo evolucionó han sido difíciles debido a sus extrañas características, además de la falta de fósiles completos y de ADN bien preservado en antiguas muestras tropicales.

Pero ahora, un equipo de la ZSL (Zoological Society of London, Sociedad Zoológica de Londres), el Museo de Historia Natural de Londres (NHM, por sus siglas en inglés), y el Museo Estadounidense de Historia Natural de Nueva York han extraído con éxito el ADN de los huesos de un espécimen de Xenothrix descubierto en una cueva de Jamaica, y han encontrado que se relaciona estrechamente con un grupo de monos del Nuevo Mundo conocidos como titis, que se encuentran en toda la zona tropical de América del Sur.

Anteriormente, se pensaba que el Xenothrix podría haber representado a una rama completamente nueva de mono del Nuevo Mundo, la cual se relacionaba muy lejanamente con los titis.

El estudio más reciente, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, ha sido la primera ocasión en que los científicos extraen con éxito el ADN de un primate caribeño extinto, lo que proporciona nueva y fascinante información acerca de este grupo de animales.

“La recuperación de ADN a partir de huesos de animales extintos se ha vuelto cada vez más común en los últimos años”, dijo en una declaración Ian Barnes, coautor del estudio en el laboratorio de ADN antiguo del NHM.

“Sin embargo, esto sigue siendo difícil con los especímenes tropicales, donde la temperatura y la humedad destruyen el ADN muy rápidamente. Me alegra que pudiéramos extraer el ADN de estas muestras y resolver la compleja historia de los primates del Caribe”.

De acuerdo con los investigadores, los ancestros del Xenothrix probablemente colonizaron Jamaica provenientes de América del Sur hace 11 millones de años, posiblemente tras quedar varados en balsas naturales de vegetación arrancadas de las riberas de los grandes ríos, un proceso similar a aquel en el que, según se piensa, muchos otros animales lograron llegar a las islas del Caribe.

El análisis del ADN del Xenothrix revela que la especie pasó por drásticos cambios evolutivos como resultado del ambiente característico de la isla, lo cual significó que con el paso del tiempo, sus cuerpos comenzaran a lucir muy distintos de los de los monos titi. La fecha de la división entre el Xenothrix y otros titis también revela que los primates debieron haber colonizado el Caribe más de una vez.

“El ADN antiguo indica que el mono jamaiquino no es en realidad más que un mono titi con algunas características morfológicas inusuales, y no una rama totalmente distinta de los monos del Nuevo Mundo”, señaló en la declaración Ross MacPhee del Departamento de Mamíferos del Museo Estadounidense de Historia Natural.

“La evolución puede actuar en formas inesperadas en los entornos isleños, produciendo elefantes en miniatura, aves gigantes y primates semejantes perezosos. Tales ejemplos dan un giro muy distinto al viejo cliché de que ‘anatomía es destino’”.

De acuerdo con Samuel Turvey de la ZSL, otro de los coautores del estudio, esta nueva comprensión de la historia evolutiva del Xenothrix demuestra que la evolución puede tomar senderos inesperados cuando los animales colonizan islas y entran en contacto con nuevos entornos.

“Sin embargo, la extinción del Xenothrix, que evolucionó en una isla sin ningún mamífero depredador nativo, destaca la gran vulnerabilidad de la biodiversidad única de las islas ante el impacto de los seres humanos”, dijo.

Las islas del Caribe han alojado a algunas de las especies más inusuales y misteriosas que han evolucionado, pero la región también ha experimentado el índice más alto de extinción de mamíferos desde el final de la última era glacial. Se ha culpado a los seres humanos de este alto índice de extinción debido a los efectos de la pérdida de hábitat, la cacería y la depredación ejercida por mamíferos invasivos llevados por los colonizadores.

Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek

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