The Walking Dead se estrenó la noche de Halloween de 2010, y desde entonces se ha convertido en la serie más vista en la historia de la televisión por cable. Cinco meses después, Game of Thrones hizo su debut en HBO y, desde entonces, ha desplazado a The Sopranos como el programa más visto jamás en el cable prémium. En los primeros años de su existencia, los programas parecían tener poco en común aparte de sus públicos enormes y raíces en la fantasía.
Después de todo, Dead estaba ambientada en un sur estadounidense contemporáneo y posapocalíptico. Thronesestaba ambientada en la tierra ficticia de Westeros, la cual tiene cierta semejanza con Gran Bretaña, en una edad del hierro. Thrones estaba llena de alianzas clandestinas, burdeles, linajes reales entrelazados, gigantes, dragones y dothraki. Deadproclamaba una trama mucho más simple: manténganse juntos y no dejen que los muerdan.
Existían vínculos superficiales. ¿Cuántos otros programas presentan una ballesta, el arma preferida del heroico Daryl (Norman Reedus) de Dead y un juguete para el sádico niño rey Joffrey (Jack Gleeson) de Thrones? Y sí, un arma asesina para el tío pícaro de Joffrey, Tyrion (Peter Dinklage).
Glenn (Steven Yeun), uno de los personajes más populares de Dead, cayó en medio de una bola de zombis al final de un episodio solo para resurgir al siguiente sin un rasguño (¿hay zombis veganos?), mientras que múltiples personajes de Thrones han superado acuchilladas, ahogamientos y escamas grises, solo para regresar. ¿Señor de la Luz? Más bien un deus ex machina.
¿BUSCAS UN GOBERNANTE sádico con hambre de provocar dolor?
Negan, te presento a Cersei (la Lucille de un hombre es la Montaña de una
mujer). FOTO: FRANK OCKENFELS 3/AMC
Sin embargo, en las últimas dos temporadas los dos programas han empezado a acercarse a un punto de convergencia, aunque desde direcciones opuestas. Desde la temporada 6, Dead ha promovido a una pandilla malvada de fascistas, los Salvadores, como la amenaza más directa al alguacil Rick y su cuadrilla, mientras que ha relegado a los “caminantes” (o sea, zombis) a un papel más bien de reparto. Mientras tanto, pasando el Mar Estrecho, los Lannister han negociado una tregua con la alianza Targaryen-Stark, mientras los zombis de Thrones,los caminantes blancos encabezados por el Rey de la Noche, avanzan rápidamente hacia Winterfell como un huracán de categoría 5.
Las comparaciones son múltiples. ¿Busca un gobernante sádico con un hambre de provocar dolor? Negan, te presento a Cersei (la Lucille de un hombre es la Montaña de una mujer). ¿Qué tal un líder renuente, pero resuelto, que es un bastión de integridad? Alguacil Rick y Jon Snow. ¿Pelirrojos enormes luchando por los chicos buenos? Sargento Abraham y Tormund. ¿Heroínas agresivas que blanden una espada? Michonne, te presento a Brienne de Tarth.
En lo central ambos programas han sido condensados en una triada de fascistas contra luchadores por la libertad contra los no muertos. El último grupo es una fuerza relativa de la naturaleza, un gigante implacable que no es vulnerable a las deserciones o la traición, pero también incapaz de heroísmo. ¿Quién ganará? ¿Se forjará una alianza entre las dos facciones humanas de cada programa antes de que sea demasiado tarde? Olvídate del invierno; para ambas series, la temporada 8 se acerca.
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Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek