“Ese pobre hermano necesita ayuda” | Newsweek México


“Ese pobre hermano necesita ayuda”



El escritor y anfitrión televisivo Tavis Smiley comenta sobre el tratamiento que el cineasta Quentin Tarantino da a la cultura negra en la nueva cinta del oeste Django Unchained y cuestiona por qué Hollywood no acaba de aceptar la realidad del legado de la esclavitud.

 

Me interesa su opinión sobre Django Unchained. ¿Cuál fue su respuesta inicial a la película?

 

Me niego a verla; no voy a desperdiciar mi dinero. Leí el guión, 25 parientes y amigos la han visto y he conversado mil veces sobre el filme, así que puedo contarle lo que sucede cuadro a cuadro. Me perturba que Hollywood no tome en serio la realización de una película auténtica sobre el holocausto de la esclavitud, y en vez de ello dé luz verde a una parodia sobre la esclavitud que la hace más digerible. El sufrimiento de los negros no puede reducirse a simple venganza y desquite. La tradición negra ha enseñado a este país lo que significa el amor. Los negros hemos aprendido a amar a Estados Unidos a pesar de todo y no gracias a todo, pero la justificación final de la película es, en palabras del personaje de Jamie Foxx: “¡Cómo! ¿Matar blancos y que te paguen por hacerlo? ¿Qué tiene de malo?”. Insisto, el sufrimiento negro no se reduce a venganza y desquite.

 

Tarantino incluso declaró que Raíces no era auténtica. Para empezar, Tarantino no es historiador, y cuando la gente mire su película no logrará una mayor comprensión histórica. Muchos la consideran historia porque el propio Tarantino se hace pasar por historiador declarando que Raíces es una falsedad y luego hace una historia “auténtica” sobre la esclavitud que no cuenta la verdad sobre la aportación de los negros al país. Tarantino tiene el derecho de hacer las películas que quiera, pero no para sermonear a los negros sobre su historia. Es inaceptable y Tarantino es absolutamente agobiante.

 

¿Qué le agobia de Tarantino y, en particular, de las relaciones que establece su película con la cultura negra? Spike Lee ya había protestado contra el uso de peyorativos raciales, y también se pronunció diciendo que la cinta era “un insulto para sus antepasados”.

 

En mi opinión, lo que hace Tarantino está cargado de arrogancia y cree que puede salirse con la suya. No siempre concuerdo con Spike Lee, pero tiene toda la razón en este asunto. No conozco otra sociedad que permita el uso deliberado de peyorativos raciales película tras película —porque Tarantino los ha usado infinidad de veces—. Y ahora parece muy cómodo apropiándose y reinventando la cultura e historia de los negros, cosa que encuentro muy ofensiva.

 

¿Quiere decir que la obra de Tarantino es racista?

 

Tengo cuidado de calificar a cualquiera de racista porque, en última instancia, no sé qué guarda en el corazón. No sé que hay en el corazón de Tarantino; lo que sé es qué tiene en la cabeza, porque puedo verlo en la película. Si lo que tiene en la cabeza es un reflejo de su corazón, entonces ese pobre hermano necesita ayuda y los negros tienen que decidir si seguirán ayudando a Hollywood a violar nuestra historia.

 

¿Por qué no hay cineastas como Lee abordando el tema de la esclavitud? Parece un tema exclusivo de blancos como Tarantino, Steven Spielberg, Ed Zwick (Tiempos de gloria) y demás.

 

Buena pregunta. John Singleton hizo una cinta llamada Rosewood que fue un rotundo fracaso. Cuando Spike rodó Malcolm X tuvo que convencer a celebridades negras con mucho dinero —Bill Cosby y Oprah, entre otros— para que invirtieran en la película porque Hollywood no le brindó recursos. Se jugó el pellejo y eligió a Denzel Washington, quien hizo un papel extraordinario como Malcolm X, pero le robaron el Oscar. A todas luces, esto es una historia de negros que tratan de contar su historia. Cuando intentan venderla, Hollywood no los apoya, y cuando finalmente la cuentan, ¡les roban el Oscar!

 

Hace poco Henry Louis Gates hizo una serie de entrevistas con Tarantino para hablar de Django Unchained y realmente no lo encaró con el asunto.

 

A eso me refiero con la complicidad de los medios de color y los eruditos negros. Es inconcebible que Skip Gates hablara con Tarantino sin fustigarlo por decir que Raíces no era auténtica. Debió hacerlo pedazos y punto. Solo así se llega a la verdad. Django no es lo único desencadenado en Hollywood. Cada vez nos distanciamos más y más de la verdad de la esclavitud… y si de paso vuelven más aceptable aquel suplicio con un buen tema musical, actores de renombre, unos cuantos chistes aquí y allá, el público puede digerir la esclavitud con más facilidad. Sin embargo, eso distorsiona por completo la verdad de nuestra historia. Me pregunto si ya nada es sagrado. Ese es el problema de Hollywood —quedan muy pocos temas sagrados y la esclavitud, igual que el Holocausto, debiera ser uno de ellos.

 

¿Qué opina del Lincoln de Spielberg, que también se está proyectando?

 

Es una película maravillosa, pero se sustenta en la premisa de que Abraham Lincoln se oponía a la esclavitud, cosa que es falsa. Y, además, ni siquiera hacen una tenue referencia de Frederick Douglass. Cualquiera que conozca la historia estadounidense sabe que Douglass habló muchas veces con Lincoln para que encontrara el valor de oponerse a la esclavitud. Pero como dije, la gente que mira estas cintas cree que describen la verdad histórica.

 

¿Hay alguna película que se aproxime a la narrativa “auténtica” de la esclavitud?

 

Amistad fue un buen esfuerzo de Spielberg, pero considero que esta vez [el guionista de Lincoln] Tony Kushner no fue muy atinado. La otra noche lo vi en el programa de Bill Moyers y declaró que Lincoln no tuvo amigos negros; que Lincoln no conocía negro alguno. Es increíble que nadie lo contradijera. ¡Me dejó atónito! Esperaba que Moyers respondiera: “¿Y qué me dice de Frederick Douglass?”.

 

¿Cuál es el papel de Hollywood en todo esto?

 

El gran problema de Hollywood es que no existe equilibrio. Estaría mejor dispuesto a ver una película como Django si hubiera una filmoteca de películas que relaten la verdadera historia de la esclavitud y la segregación. Pero como no la hay, no existe un equilibrio en Hollywood respecto de las complejidades de la vida negra en Estados Unidos y por ello es difícil tragarse una parodia como [Django Unchained]. Muchos en internet se preguntan si Tarantino haría una parodia del Holocausto, lo cual plantearía el asunto del antisemitismo. Lo interesante sería averiguar si Hollywood le daría luz verde o no para algo así.

 

Parte del problema es responsabilidad de Hollywood y otra parte es la complicidad… de productores, actores, medios y consumidores negros. Cuando estrenaron Amistad, los negros no apoyaron la cinta como debieron, pero en Navidad salieron en bandada y gastaron 15 millones de dólares para ver Django. De modo que una parte es lo que ofrece Hollywood y otra, lo que estamos dispuestos a aceptar de la industria del cine.

 

¿Sugiere que actores como Foxx tienen la responsabilidad de ser árbitros del buen gusto?

 

Hace tiempo renuncié a la expectativa de que los actores contemporáneos tomaran decisiones difíciles y acertadas de manera consistente. Algunos lo hacen, pero la realidad es que siempre hay alguien en Hollywood que acepta un papel porque la gente desconoce o no le importa la historia, o porque simplemente quiere trabajar. Compadezco a los actores negros de Hollywood, quienes están en un predicamento debido a la escasez de papeles, aunque aquí entra nuevamente la terna: actor negro, Hollywood y las cosas que produce (no tienen el menor empacho en producir las películas de Madea y Tyler Perry), y consumidor negro. Si los negros hubiesen manifestado indignación boicoteando Django Unchained en Navidad, la industria no volvería a intentar algo así. Me simpatiza Harvey Weinstein. Ha estado en mi programa algunas veces y ha producido varias películas que se cuentan entre las mejores de esta generación. Pero en este caso, se equivocó.

 

¿Algún comentario final sobre Django?

 

Todo negro con el que he hablado y ha visto la película, experimentó cierta incomodidad, pero todos la han justificado diciendo: “Bueno, al menos ganamos al final”. Los negros están utilizando la venganza y el desquite como justificación de lo que hizo Tarantino o por haber visto la película, y esa no es la historia de la contribución negra a la nación. Nuestra contribución al país es que no creamos un Al Qaeda negro. Dé un vistazo a todo lo que han vivido y soportado los negros, y luego vea la clase de patriotas en que se han convertido. Tal es la belleza de la experiencia negra: su humanidad en el epicentro de la historia. Django no es una historia de humanidad o amor, sino de venganza y desquite, así que es un error que los negros justifiquen la película con semejante estándar. Me preocupan las futuras generaciones de jóvenes negros y blancos porque andamos por un camino resbaloso. Si autorizamos a Hollywood a reescribir nuestra historia, nuestra cultura estará en serias dificultades.

 

Por último, he sabido que circulará una petición nacional sobre la pobreza. Cuénteme del nuevo proyecto.

 

Debo aclarar a todos que la brecha entre estadounidenses ricos y pobres sigue ampliándose y que las actuales negociaciones del abismo fiscal, el presupuesto en disputa, terminará por balancearse a costa de los pobres. La pobreza es una amenaza para nuestra democracia y se ha convertido en un asunto de seguridad nacional. Esta petición y el correspondiente simposio, que celebraremos el 17 de enero, en Washington, pretenden lograr que el presidente haga de la pobreza una prioridad de su segundo mandato. Tiene que hacerlo si quiere dejar un legado del que pueda sentirse orgulloso.

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