Este jueves 27 de febrero autoridades de México anunciaron la extradición de 29 presuntos narcos a Estados Unidos, en medio de crecientes presiones del gobierno de Donald Trump para que su vecino detenga el contrabando de fentanilo.
La entrega fue anunciada por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía General de la República (FGR), pero quienes no precisaron los nombres de los extraditados que estaban presos en varias cárceles mexicanas.
“[Las personas] eran requeridas por sus vínculos con organizaciones criminales por tráfico de drogas, entre otros delitos. La custodia, traslado y entrega formal de dichas personas se realiza bajo los protocolos institucionales con el debido respeto de sus derechos fundamentales”, informaron en un breve comunicado en conjunto.
Medios locales aseguran que entre los extraditados figura el veterano narcotraficante Rafael Caro Quintero, a quien Estados Unidos reclama por el homicidio del agente de la DEA, Enrique “Kiki” Camarena”, en 1985.
Estos traslados ocurren el mismo día en que autoridades mexicanas tienen previsto reunirse en Washington con el secretario de Estado, Marco Rubio, y otros funcionarios estadounidenses para dialogar sobre comercio y el combate al narcotráfico.
Dicho encuentro se enmarca en los esfuerzos del gobierno mexicano para evitar que Washington imponga aranceles del 25 por ciento a las importaciones mexicanas a partir del próximo martes.
“Esto es histórico, siempre extraditaban a dos, tres, máximo cinco. Seguramente esperan que tenga un impacto positivo en la negociación de los aranceles “, comentó Mike Vigil, exjefe de operaciones internacionales de la DEA.
MÉXICO EXTRADITA A NARCOS: “RECIPROCIDAD BILATERAL”
Trump acusa a México y Canadá, sus socios en el acuerdo de libre comercio T-MEC, de permitir el tráfico de drogas y de migrantes irregulares a su territorio.
“Esta acción se enmarca dentro de las labores de coordinación, cooperación y reciprocidad bilateral, en el marco del respeto a la soberanía de ambas naciones”, indicó el comunicado del gobierno y la FGR.
La extradición masiva ocurre una semana después de que el gobierno de Trump designara como terroristas a seis organizaciones criminales mexicanas: los cárteles de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, del Noreste, del Golfo, la Nueva Familia Michoacana y Cárteles Unidos.
De acuerdo con informaciones de la prensa, también entregaron a los hermanos Omar y Miguel Ángel Treviño Morales, exlíderes del extinto y sanguinario Cártel de los Zetas. La supuesta extradición de Caro Quintero, el llamado “Narco de narcos”, de 72 años, cumple un viejo anhelo de la DEA. Esto debido al asesinato de Camarena, quien además fue torturado.
Caro Quintero fue uno de los mayores productores y exportadores de marihuana en México durante la década de 1980. Se alió con Miguel Ángel Félix Gallardo y Ernesto Fonseca en lo que fue conocido como el Cártel de Guadalajara, una de las primeras organizaciones criminales de México, ya extinta.
LA “VENGANZA” DE CARO QUINTERO
Entre 1982 y 1984, “Kiki” Camarena, agente estadounidense de origen mexicano, se infiltró en el cártel. Esto derivó en la incautación y destrucción de una siembra de marihuana de 1,011 hectáreas de Caro Quintero. Lo anterior ocurrió en una hacienda conocida como el Rancho Búfalo, en el estado de Chihuahua.
Según las autoridades estadounidenses, en su deseo de venganza contra la DEA, Caro Quintero ordenó la muerte de Camarena. Su cuerpo se encontró en una zanja en marzo de 1985 junto con el del piloto mexicano Alfredo Zavala.
La @FGRMexico y la #SSPC informan que, esta mañana fueron trasladados a los #EstadosUnidosDeAmérica 29 personas que se encontraban privadas de su libertad en diferentes centros penitenciarios del país, las cuales eran requeridas por sus vínculos con organizaciones criminales por… pic.twitter.com/X5eJTWjmre
— Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (@SSPCMexico) February 27, 2025
Las autoridades detuvieron a Caro Quintero, uno de los narcos de México, en abril de 1985 en Costa Rica. Y lo condenaron a 40 años de prisión por el doble crimen, aunque en agosto de 2013 lo liberaron por un tecnicismo legal.
Más tarde, el 15 de julio de 2022, lo recapturaron en el estado de Sinaloa, de donde es originario al igual que otros capos del narcotráfico como Joaquín “Chapo” Guzmán. En ese momento, la entonces jefa de la DEA, Anne Milgram, dijo que la reaprehensión de Caro Quintero “fue el resultado de sangre, sudor y lágrimas”. N
(Con información de AFP)