El Vaticano levanta castigo que Juan Pablo II impuso a Ernesto Cardenal


El Vaticano levanta castigo al poeta y sacerdote Ernesto Cardenal impuesto por Juan Pablo II en 1984



El sacerdote y poeta nicaragüense Ernesto Cardenal, de 94 años y quien se encuentra hospitalizado, fue rehabilitado como sacerdote por el papa Francisco a 35 años de que Juan Pablo II suspendió sus funciones por formar parte del gobierno de Daniel Ortega.

De acuerdo con el diario El País, Jorge Mario Bergoglio emitió una carta en la que informa del levantamiento de una suspensión a divinis (que prohíbe administrar los sacramentos) impuesta en 1984, aunque el Vaticano no ha emitido aún información oficial al respecto.

Según el diario español, el nuncio apostólico en Nicaragua, Stanislaw Waldemar Sommertag, le informó personalmente a Ernesto Cardenal la noticia y le ofreció concelebrar una misa.

A través de su cuenta de Twitter, el obispo auxiliar de la arquidiócesis de Managua, Silvio José Báez, informó que el jueves que había visitado al poeta en el hospital y que le pidió “su bendición como sacerdote de la Iglesia Católica, a lo cual accedió gozoso. ¡Gracias, Ernesto!”.

Ernesto Cardenal se mantiene hospitalizado desde el lunes 4 de febrero por una infección renal. Su situación es estable y su asistente, la poeta Luz Marina Acosta, informó que le encontraron piedras en la vesícula, misma que son tratadas con antibióticos ya que es arriesgado realizarle una operación a su edad.

Cardenal, referente destacado de la Teología de la Liberación y considerado uno de los poetas más importantes de Latinoamérica, apoyó activamente la lucha contra la dictadura de los Somoza desde el Frente Sandinista en 1979.

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Fue ministro de Cultura del gobierno revolucionario, pero se distanció del FSLN por desacuerdos con la conducción política de Daniel Ortega, presidente desde 2007. Recientemente, el poeta condenó la represión a las protestas de abril pasado por parte del gobierno nicaragüense, que dejaron al menos 325 muertos, según datos de grupos humanitarios.

Una humillación pública

El 4 de marzo de 1983, la visita de Karol Wojtyla a Nicaragua estuvo marcada por lo que Ernesto Cardenal consideró una “humillación pública” del Papa hacia su persona, en el aeropuerto Augusto C. Sandino.

En videos grabados en ese momento se observa cómo tras todos los saludos de protocolo el papa se acerca con Daniel Ortega a saludar a los ministros, a quienes les da la mano hasta que toca el turno de Ernesto Cardenal.

“No me cogió de sorpresa porque estaba preparado para ello. El Nuncio ya me había advertido que eso podía pasar. El Papa no quería que ninguno de los sacerdotes en el gobierno estuviera recibiéndolo en el aeropuerto”, escribió años después Cardenal.

Aunque él se quitó la boina y dobló la rodilla para besar su anillo, el Papa se negó a aceptar el gesto. “No permitió él que se lo besara, y blandiendo el dedo como si fuera un bastón me dijo en tono de reproche: ‘Usted debe regularizar su situación’. Como no contesté nada, volvió a repetir la brusca admonición”, contó Cardenal.

“Lo que más le disgustaba al Papa de la revolución de Nicaragua es que fuera una revolución que no perseguía a la Iglesia. El hubiera querido un régimen como el Polonia, que era anticatólico en un país mayoritariamente católico, y por lo tanto impopular”.

“Lo que menos quería era una revolución apoyada masivamente por los cristianos como la nuestra, en un país cristiano, y por lo tanto una revolución muy popular. ¡Y lo peor de todo para él que fuera una revolución con sacerdotes!”, dijo sobre el suceso Ernesto Cardenal.

Con información de El País

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