Progreso tecnológico, y no el TLCAN, acabó con empleos en EE.UU. | Newsweek México


Progreso tecnológico, y no el TLCAN, acabó con empleos en EE.UU.



Donald Trump ha llamado a renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) que hace más de dos décadas firmaran Estados Unidos, Canadá y México al asegurar que ha representado la pérdida de millones de trabajos manufactureros en Estados Unidos, un señalamiento que un análisis desmiente a fondo.

El secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, ha informado este martes a la cadena CNBC que su país está en las etapas iniciales para intentar cambiar este acuerdo comercial. La semana pasada, el secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo habló al respecto y señaló que en junio se podrían dar las primeras conversaciones en torno a este acuerdo tripartita que ha sido denostado por el nuevo inquilino de la Casa Blanca.

Un análisis de la firma canadiense Scotiabank ha planteado que pese a la retórica de la nueva administración de Trump en torno a este Tratado Comercial, lo que en verdad hay es una “historia de éxito” que “ha hecho a Norteamérica grande”.

“El TLCAN ha generado crecimiento económico que ha creado empleos y ha impulsado el nivel de vida, y ha mejorado la competitividad global de las tres mayores economías de América del Norte. El TLCAN no ha sido responsable de una disminución neta de los empleos manufactureros en los Estados Unidos y Canadá”, destaca el análisis.

Scotiabank precisa que han sido el progreso tecnológico y el aumento de la productividad y no el TLCAN ni la liberalización del comercio en general como ha dicho Donald Trump, quienes han sido los responsables del estancamiento del número absoluto de empleos manufactureros que Estados Unidos ha experimentado durante varias décadas.

El análisis explica que la disminución de la producción manufacturera en la Unión Americana se produjo en los años cincuenta, mucho antes del auge de los acuerdos comerciales bilaterales, regionales y multilaterales. “Este largo deslizamiento no se ha acelerado desde la llegada de un comercio internacional más abierto: siguió una línea recta, sin cambios por una mayor integración en Europa, la llegada del TLCAN y la conclusión de la Ronda Uruguay de negociaciones comerciales mundiales en 1994”.

Refiere que en términos absolutos, el empleo manufacturero en los Estados Unidos alcanzó su máximo en 1979 y ha retrocedido un 37 por ciento desde entonces hasta los niveles de los años cuarenta, dentro de una fuerza de trabajo en toda la economía que es tres veces mayor que hace 75 años.

En ese sentido contrario a los argumentos planteados por Donald Trump sobre la pérdida de trabajos asociada con la instalación de fábricas de empresas estadounidenses en México, un hecho que lo ha llevado a amenazar a las firmas con altos impuestos arancelarios, el análisis de Scotiabank dice que millones de estadounidenses dependen ahora del comercio con Canadá y México para sus empleos.

El reporte indica que el comercio con Canadá y México apoya cerca de 14 millones de empleos en los Estados Unidos y que casi 5 millones de estos puestos de trabajo fueron creados y siguen apoyados por el aumento del comercio norteamericano generado por el TLCAN.

“A lo largo de la primera década del TLCAN, alrededor de 190,000 empleos fueron creados en los EE.UU. cada año directamente atribuibles al TLCAN; al mismo tiempo, alrededor de 60,000 empleos se perdieron, en promedio… En el lado de la creación de empleo, esto representó menos del 10 por ciento del total de empleos creados en los Estados Unidos durante el mismo período, y los empleos perdidos representaron menos del 1 por ciento del total de puestos de trabajo perdidos por la facturación. Desde entonces, el impacto del TLCAN en el número de empleos formales en los Estados Unidos se ha reducido, pero sigue siendo un contribuyente neto al empleo en Estados Unidos”, dice el análisis.

Ingresa las palabras claves y pulsa enter.