La vida y los negocios según la filosofía de Kobe Bryant


La vida y los negocios según la filosofía de Kobe Bryant



Desde que Kobe Bryant, su hija Gianna y otras siete personas murieron en un accidente de helicóptero en Calabasas, California, el pasado 26 de enero, se ha dicho y escrito mucho. Desde luego, el legendario jugador, que formó parte 18 veces del equipo All-Star de basquetbol fue una versión de Bryant que el mundo conoció bien. También sabemos sobre su premio Óscar, su interés por crear libros para niños y sus otros trabajos en su empresa, Granity Studios, una compañía multimedia enfocada en nuevas formas de contar historias alrededor del mundo de los deportes.

Sin embargo, sabemos mucho menos sobre la manera en que tomó las mismas pasiones que incorporó en el basquetbol y las aplicó en su nueva vida como empresario y director ejecutivo.

Por suerte, en un episodio de un podcast transmitido en septiembre pasado, Jordan Harbinger, colaborador de Newsweek, se sentó con él para hablar sobre Kobe 2.0, desde las lecciones motivacionales que aprendió de Tex Winter, que en ese entonces era entrenador asistente de los Lakers de Los Ángeles, hasta el estudio de cómo otra superestrella, Taylor Swift, se mantiene en la cima. (Para escuchar toda la transmisión, consulta JordanHarbinger.com, episodio 249.)

A continuación presentamos algunos extractos editados y momentos destacados de la conversación.

KOBE HABLA SOBRE… EL BASQUETBOL Y LA NARRACIÓN DE HISTORIAS

Ambas disciplinas son completamente diferentes, pero la estructura es la misma en relación con el proceso. El proceso de escribir o elaborar la historia, la novela o la película es el mismo que el que se utiliza para elaborar el juego, la forma en que construyes el juego día a día. Es el mismo tipo de plano, aunque estés construyendo dos casas completamente distintas. Disfruto el proceso de creación. No es distinto del basquetbol. Disfruté jugar. Y tuve mucha suerte cuando me retiré del básquetbol: encontré algo que amo de la misma forma.

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CREAR ALGO NUEVO

Nunca utilicé a otras personas para alimentar mi competitividad. Lo hacía únicamente para lograr ese 2 por ciento al final; el otro 98 por ciento provino del interior, solo del amor por el juego y del amor por entender las cosas. Así que eso es lo que hago aquí; es el amor de crear algo y estoy verdaderamente emocionado porque siento que estamos creando algo nuevo. El mundo no tiene historias como las que estamos creando, historias fantásticas sobre el deporte. Así que me emocionó mucho sacarlas a la luz.

Kobe y su esposa Vanessa, con sus hijas Gianna y Natalia.
Foto: Noam Galai/Wireimage/Getty

EL “FUEGO”

Sabía que quería ganar cinco, seis, siete campeonatos, esa era mi meta. Sin importar lo que la gente me dijera, mis expectativas eran más altas. Es imposible controlar esa pasión; es necesario mantener ardiendo esa llama. No hay nada que puedas hacer al respecto. Realmente no tienes opción: te despiertas por la mañana y lo haces. Aun si has tratado de controlarlo, simplemente se acumula y vuelve. Cuando sales de vacaciones, dices, voy a sacarlo de mi mente, no voy a pensar en ello. Puedes hacerlo durante un par de días, quizá tres. Luego, cuando regresas a ello, de repente, es como si las cosas simplemente fluyeran.

ATENCIÓN A LOS DETALLES

Tratamos de manejar las cosas con gran cuidado. Cuando manejas las cosas con mucho cuidado no tienes más opción que mirar cada uno de los detalles. En los libros que creamos, en las películas que creamos, revisamos cada escena, analizamos cada línea. Todos los revisamos con mucha atención. No queremos romper la magia. En el basquetbol, yo hacía lo mismo que hacemos aquí. Tienes que obsesionarte con cada cosa, por pequeña que sea. Cuando los padres eligen un libro, tratan de decidir qué libro quieren comprar para sus hijos, o cuando un niño escoge un libro, queremos que sepan que alguien invirtió mucha reflexión y cuidado en él. Generalmente, en el área de libros para niños, simplemente se hacen libros lo más baratos posible y después se ponen a prueba.

En un entrenamiento en Corea del Sur. Foto: Chung Sung-Jun/Getty

CONTRATACIÓN OBSESIVA

Tengo personas grandiosas que saben muy bien qué demonios están haciendo. Yo no asistí a la escuela de cine. No conozco los calendarios de producción ni las reglas del SAG [Sindicato de Actores Cinematográficos, por sus siglas en inglés]. No conozco esas cosas. Pero tengo a personas que sí las conocen. Uno confía en que ellos harán lo mejor que puedan con la iluminación y con cosas de esa naturaleza. Mi instrucción es siempre: no rompan la magia. Eso es algo que no ponemos en riesgo.

Todo proviene de este mundo. Todo tiene un propósito, y todo debe hacerse lo mejor que nuestras habilidades nos lo permitan. En realidad, mi trabajo es asegurarme de que, cuando trabajes aquí, se te encargue que te desafíes a ti mismo para hacer el mejor trabajo que puedas, y eso significa que tienes que ser honesto. Ser valiente. Mirarte al espejo y decir: “Puedo hacerlo mejor”. Va a ser duro trabaja para alguien que lo quiere todo, pero que también te dice: “Oh, tengo que decirle que esa es la decisión equivocada”. Así que tienes que generar confianza en tu equipo para que ellos puedan mirarte a la cara y decirte: “¿Sabes qué? Entiendo lo que piensas, pero es una mala idea”.

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Todas las personas que tenemos aquí son obsesivas. Yo no tengo que decirles que revisen cada detalle hasta que todo esté bien. Eso es algo que ya está en ellos. Así que cuando vienen aquí, piensan: Oh, gracias a Dios que puedo trabajar en la empresa que va a obsesionarse con cada detalle.

Este enfoque proviene de uno de nuestros antiguos entrenadores, Tex Winter. Cuando solíamos ver grabaciones de juegos, él era bastante brutal con nosotros como jugadores. Pero siempre decía: “No critico a la persona, critico la acción. Así que desapégate de esto, elimina el ego de este proceso y enfócate solo en la acción. El objetivo es ayudarnos a todos a ser mejores”.

El desafío es seguir encontrando a esas personas.

Juego de apoyo a Michael Jordan en los viejos tiempos.Foto: Christopher Polk/Getty

TAYLOR SWIFT, UN MODELO A SEGUIR

Pienso que es importante escuchar a personas que hacen grandes cosas. Taylor se ha mantenido en plena forma durante un tiempo muy, muy largo. ¿Cómo y por qué? ¿Cómo escribe? ¿Cómo entra en ese espacio mental para ser capaz de crear cosas una y otra y otra vez? Para ella, es mucha presión continuar un álbum número uno con otro álbum mejor.

No me importa si te gusta su música o no. Mira lo que está haciendo. Es increíble ser capaz de crear esas cosas una y otra y otra y otra vez. Por eso yo veo cosas como esa y trato de aprender de ellas tanto como pueda. Ella es una chica adorable. Es decir, mis niñas ya la adoraban antes de que tuviera éxito y se convirtiera en Taylor Swift, y por eso me gusta. Si necesita cualquier cosa de mí, siempre estoy ahí. Pero no es posible tener ese nivel de éxito constante sin ser un tirano. Es imposible.

PONER EJEMPLOS

No puedes convencer a tus hijos de trabajar duro simplemente con palabras. Eso es algo que me vuelve loco, cuando los padres se me acercan en la calle, o cuando estoy en la cadena deportiva [la Mamba Sports Academy, el centro de entrenamiento del que Bryant es socio], y preguntan: bueno, ¿cómo hago que mi hijo trabaje duro? ¿Qué necesito decirle? ¿Puedes hablar con mi hijo? Yo les digo: escuchen, no es algo que se pueda explicar. Es algo conductual; ustedes tienen que levantarse todos los días y hacer su trabajo. Hacer su trabajo de manera constante.

Mis hijas juegan al volibol, al basquetbol, hacen sus tareas escolares; trabajan todos los días, y es así como se los incultas, cuando se convierte en algo conductual y no importa lo que decidan hacer cuando sean adultas. Por ejemplo, si Gianna decide no jugar basquetbol cuando crezca está bien, pero comprende la disciplina que implica trabajar en algo todos los días. Así que, si decide ser escritora, directora, médica, abogada, tendrá esas características. Es una conducta.

También se trata de que me observen trabajando duro, no solo a mí, sino también a mi esposa. Ese es su compromiso con las niñas, además de asegurarse de que estén enfocadas, a tiempo, haciendo sus tareas escolares. Todo está bien, todo está aquí, todos los días, como cuando me ven levantarme, entrenar y trabajar duro.

En un concierto de rock con Taylor Swift. Foto: Keith Birmingham/Pasadena Star-News/SCNG/Getty

TU VOZ INTERNA

Se trata de cómo negocias contigo mismo. Eso es lo más importante: el aspecto mental. Pero ¿qué significa eso realmente? Hablo acerca de los pensamientos que pasan por tu mente cuando atraviesas una situación competitiva o cuando enfrentas una fecha límite muy apretada. Aún no tienes la idea. ¿Qué ocurre en tu interior? ¿Hablas contigo mismo para salir del problema? ¿Dices: “Está bien, no será un gran problema si no lo hago” o “No tengo que levantarme de la cama una mañana de martes para ir a correr”? De cualquier forma, ¿qué significa realmente ese único día en el panorama general las cosas?”

Cuando tienes esas conversaciones contigo mismo, ¿eres capaz de negociar para librarte de esa vocecita que te dice que no es tan importante, o esa vocecita obtiene lo mejor de ti? Eso es lo que distingue a las personas que hacen grandes cosas de aquellas que no las hacen, o de las personas que hacen grandes cosas, pero de forma inconstante.

Tomemos como ejemplo mi equipo de basquetbol [Bryant entrenó al equipo de su hija Gianna]. Por ejemplo, pongo a correr a las niñas. Hay un padre que anima a su hija: “Vamos, tú puedes, corre más rápido, corre más rápido”. Después de la práctica, me acerco a él y le digo: ¿Sabes? No debes decirle nada cuando hace esos ejercicios, porque hay una conversación que ocurre dentro de su cabeza. Ella se habla a sí misma tratando de animarse. Ella está teniendo esas conversaciones. Así que el hecho de que una voz externa se incorpore para darle orientación y alentarla a seguir adelante, en realidad interrumpe ese proceso. Simplemente déjala en paz, deja que lo averigüe ella misma, porque cuando crezca no estarás con ella todo el tiempo. Los niños deben ser capaces de pasar por esas cosas ellos mismos.

COMETER ERRORES Y DEJARLOS IR

No queremos cometer errores, pero estos ocurren. Está bien. Todos cometemos los mismos errores. Oprah me dijo que cometió muchos de los mismos errores que yo he cometido cuando ella puso en marcha su estudio. Walt Disney construyó Disney, y la gente cree que todo era perfecto y que él tomó todas las decisiones correctas. Pero en realidad firmó algunos contratos muy perjudiciales. Realmente tuvo muchos problemas económicos, y está bien.

Literalmente, no hay nada que yo pueda hacer además de analizar por qué tomé una decisión y cuáles fueron los factores que me llevaron a tomar la decisión equivocada. Uno trata de procesar esto para la próxima vez, un poco como leer las hojas de té. Eso es todo. Tienes que seguir adelante, tienes que avanzar. Está bien. Lo hecho, hecho está. Hay que seguir adelante.

Kobe y Jordan Harbinger hablan, entre otras cosas, de cómo las habilidades como basquetbolista de Bryant establecieron los fundamentos para su segundo acto.

APROPIARTE DE TUS MIEDOS

Tras sufrir una lesión, pensaba: Maldición, estoy acabado; no sé si pueda superar esto, o mi carrera estará terminada. Luego pensé: ¿Qué voy a hacer con el resto de mi vida? Tenía esos temores. Pero pienso en lo que aprendí cuando era muy joven: lo aceptas o lo combates. Si te sientes nervioso o asustado por una situación, no digas: “Nah, no hay por qué asustarse”. Di: “Carajo, ahí está”. Está bien, no hay problema. Le das un abrazo al miedo, lo aceptas. Después, te preguntas, ¿qué vas a hacer al respecto?

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SUS HIJOS, EL ENVEJECIMIENTO Y LA MORTALIDAD

Cuando nació Bianca y cuando nació Capri [la más pequeña de las cuatro hijas de Bryant], fue una extraña mezcla de pura felicidad y satisfacción, pero al mismo tiempo, un poco de tristeza porque sabía que mis dos hijas mayores iban a crecer. Desde luego, uno sabe que van a crecer, pero uno comienza a pensar cuando Bianca y Coco tengan seis y cuatro años, Natalia tendrá 20, Gianna tendrá 17, y yo pienso: ah. Esto simplemente pone las cosas en perspectiva.

El tiempo no perdona. Ojalá tuviera un botón para pausarlo un segundo.

Jordan Harbinger, colaborador de Newsweek, es presentador del programa The Jordan Harbinger Show, donde deconstruye los libros de reglas de los escritores, empresarios y artistas más exitosos.

Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek

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