He perdido la fe en Estados Unidos | Opinión | Newsweek en español


He perdido la fe en Estados Unidos | Opinión



Me llamo Jennifer Guttenberg. Soy esposa y orgullosa madre de dos maravillosos hijos. O, mejor dicho, lo era. Ahora, tengo solo a un niño viviendo aquí en la Tierra. Verán, mi hija Jaime, de 14 años, fue a la escuela un día pero nunca volvió a casa, porque fue cazada y asesinada a sangre fría por un criminal. Esto no sorprenderá a nadie que viva actualmente en Estados Unidos, porque es algo que ocurre todos los días.

Diecisiete estudiantes y miembros del personal fueron asesinados en Florida, en una escuela situada en una ciudad donde los niños tienen todo lo que necesitan. Un lugar en el que “esas cosas no ocurren”. Pero sí, sí ocurren.

Actualmente, vivimos en un país donde esas cosas ocurren con demasiada frecuencia, y a nuestros líderes simplemente no les importa.

Vivimos en Estados Unidos de América. Permítanme darles algunas definiciones de lo que significa “unido”:

relacionado o producido por una acción conjunta  

unificado políticamente para un propósito común o por sentimientos comunes 

cuando las personas llegan a un acuerdo y actúan juntas

Ahora, les pregunto, ¿acaso alguna de estas definiciones parece una descripción de nuestro gobierno actual? Se supone que Estados Unidos es el mejor país del mundo. Es una democracia, dicen “ellos”.

Revisemos también la definición de democracia:

sistema de gobierno ejercido por toda la población

gobierno del pueblo

gobierno en el que el poder supremo es conferido al pueblo y es ejercido por éste, directa o indirectamente, mediante un sistema representativo

Revisemos a nuestro gobierno actual. De acuerdo con una encuesta realizada el 20 de febrero, apenas seis días después del asesinato de mi hija, 66 por ciento de los estadounidenses apoyaban una legislación más estricta con relación a las armas. Se han realizado muchas encuestas como esta desde el tiroteo masivo en la escuela de mi hija, y todas ellas muestran que la mayoría de los estadounidenses están a favor de una reforma de sentido común a la ley de armas. ¿Por qué la mayoría de nuestros legisladores no apoyan a quienes los elegimos? ¿Les parece a ustedes que esto es una “democracia”?

Ahora, pasemos a la definición de “sentido común”:

 buen sentido y juicio sólido con respecto a asuntos prácticos

 juicio sólido y prudente con base en una percepción simple de la situación

Hasta el 27 de octubre, habían ocurrido 293 tiroteos masivos durante este año. Hace apenas dos días, 11 personas fueron asesinadas en lugar de culto religioso en Pittsburgh. Tampoco debemos olvidar los tiroteos que ocurren diariamente y en los que podría haber una sola víctima, pero que no son informados.

¿Cuándo se acabará esto? ¿Cuándo la seguridad de los estadounidenses será la prioridad número uno en este país?

Siento decir que he perdido la fe en Estados Unidos. Estamos dirigidos por un Presidente que dedica más tiempo a enviar tuits insultantes que a escuchar las necesidades de la gente. Dedica más tiempo a jugar golf que a visitar a las familias de las víctimas de la violencia provocada por las armas de fuego. Dedica más tiempo a preocuparse sobre sus índices de aprobación que a tomar decisiones que los estadounidenses aprueben. Dedica tiempo a reunirse solo con otros estadounidenses que apoyan su punto de vista y se rehúsa a escuchar a aquellos que no lo hacen. Si me preguntan, esto se parece más a una dictadura que a una democracia.

¿Y qué hay de los otros miembros de nuestro gobierno? ¿Dónde se encuentran en el proceso de toma de decisiones? Ah, ya veo, están más interesados en ellos mismos. Muchos de ellos reciben dinero de la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés) y les interesa más su propia seguridad financiera que la seguridad de las personas. El dinero los hace ir en contra de sus propias creencias. Están protegidos por guardias armados, pero esperan que el resto de nosotros camine por ahí sin protección y viviendo con miedo. Este sistema está corrompido. La NRA no debería tener un lugar en nuestras decisiones de seguridad pública. Cuando el presidente Trump se enteró sobre las armas indetectables impresas en 3-D, dijo que lo analizaría y hablaría con la NRA. ¿Por qué no recurre a su propio gabinete?

Hace años, los republicanos y los demócratas hicieron un esfuerzo para trabajar juntos. Es posible que tuvieran algunas diferencias en cuanto a sus creencias, pero se unieron para el bien de la gente. Al menos, eso es lo que siempre me enseñaron en la escuela. Que vivíamos en el MEJOR país del mundo. En tanto el gobierno y las personas a las que éste representa no puedan unirse de nuevo, no podremos afirmar lo anterior.

El 14 de febrero de 2018, Jaime Guttenberg, de 14 años, fue asesinada en la Escuela Secundaria Marjory Stoneman Douglas. FOTO: Jennifer Guttenberg.

Todos los días espero que esto cambie. Espero que, al escuchar a las desesperadas familias que han perdido a sus hijos, esposos, hermanos y padres, al menos unos cuantos de ellos escuchen.

Quizás puedan oír los gritos de temor, de horror, de repugnancia, pero realmente no escuchan. Lo que en realidad escuchan es el tintineo de las monedas en sus bolsillos.

Nunca han enviado a un hijo o hija a la escuela para no verlos regresar jamás solo porque un loco tenía un arma de uso militar. Quizás tuvieron suerte cuando acudieron a un cine, a un concierto, a una iglesia o a un templo, pero muchos otros no la tuvieron.

No les importan los signos de advertencia ni escuchan cuando los ciudadanos les dicen que una persona parece peligrosa. Las personas peligrosas, aquellas que tienen antecedentes violentos o que han amenazado con matar a otros no deberían tener armas en su poder.

La atención a la salud mental en este país está por debajo del promedio y debe ser atendida. Ahora. Los servicios deben estar disponibles de inmediato para hacer frente a los problemas de salud mental antes de que los individuos peligrosos estén en posibilidades de provocar algún daño.

El sospechoso de ataque antisemita que dejó 11 muertos evocó “genocidio” y odio contra judíos

¿Por qué es tan difícil comprender todo esto?

Los niños no deben tener acceso a las armas que hay en sus hogares, y los padres deben asumir la responsabilidad de ellas. La edad para adquirir un arma de fuego debería aumentar hasta los 21 años, la edad en la que una persona se considera lo suficientemente responsable como para beber un vaso de alcohol.

Deben existir revisiones de antecedentes eficaces antes de poder adquirir un arma de fuego o municiones. ¿Por qué alguien habría de oponerse a este argumento? Si una persona es propietaria legal de un arma de fuego, esto no le afectaría.

Nadie quiere anular la Segunda Enmienda. Así que cálmense y escuchen. Por favor, escuchen a esta madre que ha perdido a su hija. Ella tendrá 14 años para siempre mientras su asesino, de 20 años de edad, está sentado en una celda protegida.

Debemos tener un cambio en este país. Debemos unirnos como uno. El compromiso lo es todo. Debemos unirnos en el justo medio. Todos los niños y adultos que conozco piensan en la violencia por armas de fuego cada vez que están en un lugar público. Esto es inaceptable, teniendo en cuenta que vivimos en Estados Unidos. ¡La tierra de las personas libres! ¡La tierra de los valientes!

¿Cómo podemos sentirnos libres si tenemos que mirar por encima del hombro y preocuparnos de que quizás nunca volvamos a ver a nuestros seres queridos cuando éstos salen de casa? ¿Cómo podemos ser valientes cuando hay personas peligrosas que no deberían poseer armas y que caminan armadas entre nosotros?

Por favor, ayúdenme a sentirme orgullosa otra vez de nuestro país. Es lo único que me queda desde que mi hermosa hija se fue para siempre. Por favor, mantengan seguro a mi hijo, y al resto de mis familiares y amigos. Voten “naranja” en noviembre, en favor de los candidatos que apoyen el sentido común con respecto a la seguridad de las armas de fuego… esto es un acto de sentido común. Voten como si su vida dependiera de ello, porque, de hecho, así es.

Jennifer Guttenberg es la madre de Jaime Guttenberg y fundadora de Orange Ribbons For Jaime (Listones Naranja por Jaime).

Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad de la autora.

Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek

 

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