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Opinión | Aire y salud: ¿falacia o realidad?



Hoy, ante el avance de la pandemia en México y con las estadistas actuales, el siguiente paso que tendremos que dar es evaluar las secuelas de la pandemia en la población.

El 18 de febrero de 2020 entró en vigor la NOM-172-SEMARNAT-2019, que establece los lineamientos para el cálculo y difusión del Índice de Calidad del Aire y Riesgos a la Salud, llamado el “Índice Aire y Salud”, con el objetivo de informar de manera clara y oportuna el estado de la calidad del aire, los probables daños a la salud que ocasiona y las recomendaciones para reducir la exposición de los grupos sensibles y la población en general. El Índice Aire y Salud suple al Índice de Calidad del Aire (NADF-009-AIRE-2017), antes conocido como Imeca.

El Índice Aire y Salud es una observancia obligatoria en todas las zonas metropolitanas, ciudades y municipios del país que cuenten con estaciones de monitoreo de calidad del aire e informen a su población a través de esta herramienta.

El objetivo de la nueva norma es determinar cuántos contaminantes están presentes en el aire y que permitan a la gente poder realizar actividades. La contaminación del aire representa el mayor riesgo ambiental para la salud. Diversos estudios experimentales, así como estudios epidemiológicos en humanos, han señalado que la exposición a contaminantes en el aire ambiente está asociada con una amplia gama de efectos adversos que afectan la calidad de vida de la población en general y de los grupos vulnerables, principalmente los niños, mujeres en gestación y adultos mayores, sobre todo si padecen de enfermedades preexistentes, siendo el COVID-19 una adicional a esta condicionante. El resultado de una mayor cantidad de contaminantes en el aire disminuirá el porcentaje de oxígeno necesario para una combustión completa en los pulmones.

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MEJORAR LOS COMBUSTIBLES CON ADITIVOS

Ante esta situación, y ante la falta de una modernización en México de la forma en cómo debe realizarse una combustión para generar energía o utilizarla para la movilidad motriz de algún equipo, es necesario poder evaluar y medir si la relación de aire actual en ciudades metropolitanas contiene el oxígeno necesario. En el caso de no ser así, deberán utilizar la actualización de equipos o la mejora de combustibles con aditivos que ayuden a proporcionar el oxígeno necesario para disminuir la cantidad de contaminantes adicionales al aire ya contaminado.

Una de las mayores actividades que realiza una combustión en forma continua es la generada en los motores, la de mayor uso es la de vehículos ligeros en zonas metropolitanas por medio de la utilización de la gasolina. Con menos oxígeno la combustión no llega a realizarse de forma completa o adecuada, lo que podría generar una mayor emisión de contaminantes al tener una mala calidad del aire.

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En el mundo se han desarrollado avances tecnológicos para ayudar a maximizar la combustión con la utilización de oxigenados. Aditivos para combustibles que contienen oxígeno generalmente en forma de alcohol o éter. Los oxigenados pueden mejorar la combustión de combustible y, por lo tanto, reducir las emisiones de escape. Algunos aditivos oxigenantes también aumentan el octanaje de la gasolina y reducen la cantidad de monóxido de carbono derivado de una mala reacción química en la cámara en cada motor.

Cumplir con la calidad de las gasolinas es uno de los factores necesarios para lograr una adecuada combustión. No se trata solo de cumplir en México con lo indicado en la NOM-016-CRE-2016 “Especificaciones de calidad de los petrolíferos” en vigor, sino de evaluar, desde un punto de vista técnico, la reacción química que acontece en el motor.

DISTINTOS TIPOS DE OXIGENANTES

Para tener los niveles óptimos de oxígeno en las cámaras de combustión de los motores deberá haber una oferta amplia y actualizada de distintos tipos de oxigenantes que proporcionen la cantidad de oxígeno adecuada en la cámara de los motores, ello en función de las recomendaciones de acuerdo con la calidad del aire y condiciones de altura de cada lugar en función de la cantidad de oxigeno disponible. Por tal motivo, en México, en zonas de alta contaminación en el aire, deberá haber una medición de la cantidad de oxígeno presente en el ambiente.

En la medida que la combustión se realiza de forma adecuada se contribuye a tener una mejor calidad del aire que beneficiará o impactará de forma positiva en la salud de las personas, ayudándolas a respirar un aire con menos contaminantes, ante la falacia de dejar de utilizar combustibles para la movilidad de las personas.

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Uno de los factores que se deben tener en cuenta para el regreso a la normalidad luego de la contingencia por el COVID-19 es buscar todas las opciones posibles para tener una mejor calidad del aire en las distintas ciudades del país, especialmente en las grandes metrópolis que tienen mayor densidad de población y un mayor número de vehículos circulando.

La calidad del aire hoy en día se convierte en una prioridad, ya que incide en la salud de las personas, particularmente en aquellas que enfrentan comorbilidades y son más vulnerables al COVID-19.

El mundo no dejará de realizar combustión al menos las próximas décadas; pero puede ayudar a tener una mejor calidad del aire dejando a un lado visiones de corto plazo ligadas a momentos ciertos en el tiempo.

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Ramsés Pech es analista y asesor de la industria energética y en economía. Los puntos de vista expresados en este artículo son responsabilidad del autor.

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