Científicos identifican “corales extremos” que sobrevivieron a impactos ambientales


Científicos identifican “corales extremos” que sobrevivieron a altos niveles de estrés ambiental



Un grupo de investigadores afirma haber identificado “corales extremos” por primera vez en las lagunas de manglares que rodean la Gran Barrera de Coral, un descubrimiento que tiene gran importancia para la conservación de los arrecifes y desafía nuestra comprensión de las condiciones que los corales pueden tolerar.

Un equipo de científicos, encabezados por Emma Camp de la Universidad de Tecnología de Sydney, Australia, encontró 34 especies de coral que estuvieron expuestas constantemente a altos niveles de estrés ambiental, que incluía un pH extremadamente bajo, bajas concentraciones de oxígeno y grandes cambios de temperatura, en dos lagunas de manglares, conocidas como Islas Woody e Isla Howick.

El equipo afirma que los corales de estos “puntos críticos” de resiliencia sobrevivían de manera inesperada, aunque la cubierta de coral era baja e irregular. Esto, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Marine Ecology Progress Series.

“A través de nuestra investigación, hemos identificado que las lagunas de manglares frecuentemente presentan condiciones ambientales extremas, específicamente, agua marina más cálida, más ácida y con menos contenido de oxígeno que los arrecifes de coral adyacentes”, declaró Camp a Newsweek. “Las condiciones de las lagunas de manglares son comparables, o incluso exceden, lo que se ha pronosticado para el mar abierto en condiciones de cambio climático para el año 2100”.

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“La presencia de corales en estos hábitats de manglares tan extremos es un reto para nuestra comprensión de las condiciones en las que algunos corales pueden vivir”, señaló. “Las lagunas de manglar extremas actúan como un laboratorio natural que nos permite estudiar los mecanismos que apoyan la resiliencia del coral en condiciones subóptimas que, según pronósticos, se convertirán en la norma para los arrecifes de coral en el futuro. También podemos evaluar las compensaciones que implica vivir en condiciones ambientales difíciles. Por ejemplo, descubrimos que los corales se calcifican menos, lo que significa que desarrollan menos su esqueleto”.

Los arrecifes de coral de todo el mundo enfrentan graves amenazas, principalmente, debido al impacto de los seres humanos en el planeta. Estas amenazas se componen de factores de estrés localizados, como la contaminación, la sobreexplotación de recursos y las prácticas de pesca no sostenibles, así como factores de estrés climático como el calentamiento del océano, menores concentraciones de oxígeno en el agua marina y acidificación de los océanos.

Por ejemplo, los sucesos relacionados con el calentamiento global han dañado la Gran Barrera de Coral en tal grado que la capacidad de los corales de recuperarse de los impactos ha sido gravemente perturbada.

De acuerdo con un estudio publicado en la revista Nature, el reabastecimiento de nuevos corales se redujo en un preocupante 89 por ciento, después de dos graves eventos de blanqueamiento ocurridos en 2016 y 2017, provocados por importantes aumentos en la temperatura del agua.

Los dos eventos de blanqueamiento fueron los peores de los que se tiene registro, y produjeron una extinción catastrófica en muchas regiones de los 3,800 arrecifes que conforman el mayor sistema de arrecifes de todo el mundo.

El blanqueamiento ocurre cuando los corales se encuentran en condiciones de estrés, como las altas temperaturas, a las que reaccionan expeliendo diminutos organismos parecidos a plantas, denominados zooxantelas, que viven en sus tejidos. Esto hace que se vuelvan blancos.

Esto no resulta fatal de inmediato para los corales debido a que pueden reabsorber las zooxantelas. Pero si las condiciones de estrés persisten por demasiado tiempo, los corales mueren.

En los últimos 20 años, el Gran Arrecife de Coral ha experimentado cuatro eventos masivos de blanqueamiento (en 1998, 2002, 2016 y 2017). Los científicos pronostican que estos eventos podrían ocurrir dos veces cada década a partir de 2035, y cada año después de 2044, según las proyecciones basadas en las tendencias actuales de emisión de gases de efecto invernadero. Esto significaría que el período entre cada impacto se reduciría, dando al coral cada vez menos tiempo para recuperarse.

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Camp afirma que los más recientes hallazgos podrían tener una gran importancia para nuestros intentos de salvar los arrecifes de coral enfermos.

“Las lagunas de manglares alojan un posible conjunto de corales curtidos frente al estrés que podría ser considerados para realizar actividades de intervención en los arrecifes, como el trasplante de corales a escala local en áreas degradadas de los arrecifes”, dijo. “Es necesario realizar más instigaciones para valorar cómo aplicar esto a gran escala”.

No es posible sobreestimar la importancia de los arrecifes de coral para los océanos del mundo. Aunque cobren menos de 1 por ciento de la superficie de la Tierra, son el hogar de cerca de 25 por ciento de la vida marina y albergan a la mayor biodiversidad de cualquier ecosistema del mundo. Además, también influyen en gran medida en la economía mundial.

“Se ha calculado que 500 millones de personas dependen directamente del coral para obtener alimentos, recursos y un modo de ganarse la vida, además de tener un impacto económico de 375,000 millones de dólares al año”, señaló Camp. “Los importantes servicios del coral para los ecosistemas incluyen, sin limitarse a ellos, funcionar como barreras naturales que protegen las costas, apoyar a la industria pesquera, servir como hábitat para muchas especies marinas, ser una fuente importante de compuestos farmacéuticos, tener una importancia y un valor culturales, formar parte del ciclo de nutrientes del entorno marino, además de tener una gran importancia para el turismo”.

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