Opinión | De crónicas y cronistas | Newsweek México


Opinión | De crónicas y cronistas



Columna Diario de Campo

Continuando con el tema del cuidado y preservación del patrimonio cultural, quiero referirme en esta ocasión al papel trascendental que cumplen en este campo esos personajes a quienes conocemos como “cronistas”. Por cronista entendemos a aquel o aquella eminencia local que recibe reconocimiento por su notable memoria de hechos referidos a la historia “matria” —como la denominaba mi maestro Luis González y González—, es decir, ya en términos formales, la microhistoria. Hay uno —o más— en cada municipio, ya sea con reconocimiento formal o por simple vocación. Son hombres y mujeres enamorados de sus terruños, que cultivan la remembranza comunitaria y la preservan mediante sus relatos, conferencias, charlas, publicaciones y cursos.

En el estado de Guanajuato tenemos la suerte de contar con una corporación que aglutina a estos memoriosos locales: la Asociación de Cronistas del Estado de Guanajuato A.C. (ACEG), fundada en 1993 a iniciativa del maestro Isauro Rionda Arreguín, cronista vitalicio del municipio de Guanajuato. Desde entonces este conjunto no ha hecho más que fortalecerse, formalizarse, profesionalizarse y producir con sistematicidad publicaciones que compendian y divulgan el conocimiento microhistórico de la entidad.

Después de la muerte de su fundador en 2012, la ACEG fue presidida por el notable cronista vitalicio de Tarimoro, el profesor Aurelio Conejo, quien supo infundirle nuevos bríos y acumular muchos logros. Tal vez el más importante fue la reforma a la Ley Orgánica Municipal del estado hace cinco años exactos —fue publicada el 9 de mayo de 2014—, donde se formalizó la figura del cronista en el artículo 140 y sus secciones. Ahí se define que “se considera como Cronista Municipal, al servidor público de la Administración Pública Municipal que tiene como objetivos fundamentales: I. El registro de sucesos notables acaecidos dentro de la circunscripción territorial del municipio al que pertenezca; y II. Investigar, rescatar, conservar, difundir y promover una cultura histórico-cultural entre la sociedad, dentro de su municipio y proyectarla en la Entidad y el país.”

Se le garantiza permanencia indefinida en el cargo —para evitar la rotación de las administraciones— y sólo puede ser removido por el ayuntamiento por causa justificada. Y algo muy importante: percibirá una remuneración, lo que permite una dedicación amplia a cumplir sus funciones; a saber, las de: “I. Llevar el registro cronológico de los sucesos notables de su Municipio; II. Investigar, rescatar, conservar, difundir y promover la cultura municipal; III. Elaborar y mantener actualizada la monografía del municipio; compilar tradiciones, costumbres, leyendas y crónicas; IV. Elaborar el Calendario Cívico Municipal, derivándose de éste la promoción de eventos cívicos y efemérides a conmemorarse; V. Proponer al Ayuntamiento la regulación así como la modificación a la nomenclatura en las calles, avenidas y colonias dentro de la zona urbana y rural del municipio, basándose siempre en razones de índole histórica y social; y VI. Las demás que le confiera el Ayuntamiento, esta Ley y demás disposiciones jurídicas aplicables.”

En los dos periodos –seis años— que cubrió don Aurelio al frente de la ACEG se republicaron muchas monografías municipales, y se acumularon al menos 23 números de la revista El Cronista, más otras publicaciones que pueden ser consultadas en la excelente página de la ACEG: cronistasdeguanajuato.com

Muchas otras actividades deben estar consignadas en el amplio informe que presentó el maestro Conejo el pasado 28 de abril en Tarimoro, sesión en la que fue electa por unanimidad la nueva mesa directiva, encabezada por el cronista vitalicio de Acámbaro, el comunicólogo Gerardo Argueta Acevedo, quien conducirá la ACEG desde el 5 de mayo de este año hasta el 4 de mayo de 2022. Lo acompañan como secretario D. M. Julio Alvarado Soto, de Cuerámaro; como sub-secretario el profesor Jorge Vera Espitia, de Cortazar; como tesorera la profesora Paula Ramírez Gasca, de Villagrán, y como sub-tesorero J. Félix Sánchez Bárcenas, de Apaseo el Grande.

Todos ellos y ellas son mis amigos, y nos acompañan cada 3 de diciembre en el aniversario luctuoso de mi padre en la ciudad de Guanajuato. Por su cariño a nuestra tierra y el compromiso con la historia parroquial les felicito por esta nueva etapa, que anuncia ser todavía mejor que los 25 años que cumplió la ACEG. Enhorabuena.

Ingresa las palabras claves y pulsa enter.