¿Qué tan lejos ha llegado la “tendencia Ghibli”? En los últimos días imágenes generadas por inteligencia artificial (IA) que imitan el estilo del legendario animador japonés Hayao Miyazaki han inundado las redes sociales. Sin embargo, la controversia no solo gira en torno al uso masivo de agua o al debate sobre el “reemplazo creativo”, sino también por la forma en que el ejército israelí empleó esta estética para “reescribir la realidad” del conflicto en Gaza.
La cuenta oficial de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF, por sus siglas en inglés) publicó en X ilustraciones al estilo de Studio Ghibli, donde se representan soldados de infantería con sus armas en un puesto militar, un marinero operando cañones antiaéreos, así como soldados en un F-15 y una corbeta naval.
“También decidimos unirnos a la tendencia Ghibli”, dice la publicación compuesta por cuatro imágenes y que suma al momento más de 29 millones de visualizaciones.
El posteo generó debate entre los usuarios, quienes en su mayoría recodaron la postura antibélica del director Miyazaki. “Me imaginó que se pondrá furioso al ver un ejército de ocupación genocida usando el estilo artístico de Ghibli para promocionarse”, comentó uno de ellos.
“Hola, desgraciados. No hay nada en este mundo que los haga lucir lindos”, escribió otro internauta.
We thought we’d also hop on the Ghibli trend. pic.twitter.com/fdmUfn3o4o
— Israel Defense Forces (@IDF) March 30, 2025
LA TENDENCIA GHIBLI Y LA POSTURA DE MIYAZAKI FRENTE A LA GUERRA
El ganador de dos premios Óscar por El niño y la garza y El viaje de Chihiro es conocido por sus posturas antibélicas, y muchas de sus obras reflejan una profunda crítica a la guerra. A lo largo de su carrera ha expresado en diversas entrevistas su oposición a los conflictos, a través de películas como El castillo ambulante, La princesa Mononoke y La tumba de las luciérnagas. Si bien esa última fue dirigida por Isao Takahata, esta producción de Studio Ghibli refleja la crudeza de la violencia y la lucha por la supervivencia de dos niños durante la Segunda Guerra Mundial.
Incluso Miyazaki se negó a visitar Estados Unidos cuando ganó en 2003 su primer Óscar. El cineasta japonés expresó públicamente su descontento con las políticas bélicas de la administración de George W. Bush, especialmente con la guerra de Irak. En lugar de asistir a la ceremonia, optó por no aceptar el galardón, lo que reflejó sus principios pacifistas.
De acuerdo con el sitio AJ+, Israel tiene un largo historial de uso de la cultura pop para proyectar una imagen de democracia divertida y liberal, al tiempo que realiza crímenes de guerra contra Palestina. Recientemente la Defensa Civil de Gaza indicó que al menos 31 personas murieron el jueves en un bombardeo israelí contra una escuela que servía de refugio a personas desplazadas por la guerra en el norte del territorio palestino. N