Agencia Espacial descubre continentes perdidos en la Antártida


Agencia Espacial descubre continentes perdidos en la Antártida



Los científicos han descubierto los restos de antiguos continentes perdidos ocultos bajo el hielo de la Antártida. Mediante usar el satélite de la Agencia Espacial Europea (ESA) encargado de hacer el mapa gravitatorio de la Tierra, los investigadores fueron capaces de ver bajo el hielo para hacer el mapa del terreno oculto.

Los hallazgos, publicados en Scientific Reports, revelan un paisaje perdido hace mucho tiempo plagado de cratones: bloques grandes y estables de la corteza terrestre que son restos de continentes antiguos. Son parte de la litosfera —que consiste de la corteza y el manto superior— y por lo general se encuentran en el centro de las placas continentales modernas. Estudiar estas características les permite a los investigadores entender la historia de la Tierra, y su futuro.

El satélite Explorador del Campo Gravitatorio y la Circulación Oceánica en estado estacionario (GOCE) de la ESA fue lanzado en 2009 para medir la atracción de la gravedad terrestre. Sin embargo, durante su último año de operación, voló a una altitud de solo 254 kilómetros, lo cual significa que pudo hacer mediciones en extremo precisas de gradientes localizados de gravedad. Mediante usar esta información, el equipo fue capaz de construir una imagen compuesta en 3-D de la litosfera debajo de la Antártida, incluidos los cratones.

“Los cratones son las partes antiguas de la litosfera y forman los núcleos más viejos de los continentes. Entender su estructura y longevidad dará respuestas claves para revelar la historia temprana de la Tierra y cómo la Tierra sólida afecta la evolución de la Tierra, vinculándose finalmente con el clima y el futuro de la Tierra”, dijo a Newsweek Jörg Ebbing, de la Universidad de Kiel en Alemania. “La Antártida todavía es en muchos aspectos un espacio en blanco, y a pesar de los nuevos resultados sismológicos, no esperamos ver que la parte antigua de la Antártida Oriental sea tan heterogénea”.

Él dijo que con la investigación sismológica es fácil observar la diferencia entre la Antártida Oriental y la Occidental. “Nuestros datos parecen sugerir que la Antártida Oriental no es un solo cratón sino una amalgama de partes cratónicas”, señaló Ebbing. “Esta observación nos remonta a la separación del supercontinente Gondwana y al vínculo de la Antártida con los continentes que la rodean”.

Dado que la Antártida está cubierta de hielo, tomar muestras directas de rocas no es posible. Más bien, los científicos tienen que descifrar cómo pudo haberse movido durante la historia de la Tierra mediante ver a sus otrora continentes vecinos: Australia y Sudamérica, por ejemplo. Los hallazgos más recientes indican que la Antártida Occidental tiene una corteza y litosfera más delgada que la Antártida Oriental, la cual parece estar conformada de cratones viejos y se ve un poco parecida a Australia e India.

“Las imágenes nuevas nos muestran la diferencia fundamental en la litosfera debajo de la Antártida Oriental y la Occidental en concordancia con los hallazgos sísmicos previos”, dijo a Newsweek el coautor Fausto Ferraccioli, del Sondeo Antártico Británico. “También hallamos un mayor grado de complejidad en el interior de la Antártida Oriental de la que es evidente en las actuales visiones sísmicas, sugiriendo que esta parte del continente es un mosaico de cratones viejos y orógenos (regiones donde colisionan los continentes). Algunas de estas regiones tienen vínculos claros con los continentes otrora adyacentes en el supercontinente Gondwana, como Australia, India y África”.

Ferraccioli comentó que pueden usar estos hallazgos para estudiar los procesos tectónicos que afectaron a la Antártida. “Espero que esto nos ayude a entender mejor los vínculos entre la Antártida y el resto de los continentes y también a mejorar nuestro conocimiento de la influencia de la litosfera en los casquetes glaciares que la cubren a partir de una perspectiva diferente derivada de la gravedad”, explicó él.

Los hallazgos más recientes son parte de una iniciativa más grande para hacer un modelo de la Tierra y obtener un mejor entendimiento de la tectónica de placas que dio forma a nuestro planeta. Mediante recabar datos de la litosfera de la Antártida, los investigadores serán capaces de entender mejor la estructura del continente congelado, permitiéndoles comprender mejor cómo podría responder al cambio climático en los próximos siglos.

“También vinculado a esto, produciremos nuevos modelos en 3-D de la Antártida, incluido el desarrollo de nuevos modelos térmicos que son importantes para constreñir mejor el calor liberado por la Tierra sólida hacia la base del casquete glaciar antártico”, dijo Ferraccioli.

Este artículo se actualizó para incluir comentarios de Fausto Ferraccioli, del Sondeo Antártico Británico.

Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek

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