Al visitar una farmacia o incluso una tienda departamental, es común encontrar una amplia variedad de suplementos dietéticos en diferentes presentaciones: comprimidos, cápsulas, gomitas, polvos, bebidas e incluso barras energéticas. En México alrededor de 15 millones de personas consumen estos productos, según datos de la Asociación Nacional de la Industria de Suplementos Alimenticios (ANAISA); sin embargo, ¿es necesario tomarlos constantemente o con qué frecuencia se recomienda?
De acuerdo con The Food Tech, un sitio especializado en la industria alimentaria, en 2023 América Latina representó 7.3 por ciento del mercado de consumo de suplementos, con México en segundo lugar. A nivel global, los principales consumidores son: Estados Unidos (34 por ciento), Europa (19 por ciento), China (14 por ciento), Japón (8 por ciento) y Latinoamérica (7 por ciento).
A tenor de un estudio de la Asociación, el mercado de suplementos funciona de la siguiente manera:
- Deportistas: prefieren suplementos proteicos en polvo para fortalecer su masa muscular.
- Salud digestiva: representa 27 por ciento del mercado con productos que incluyen cúrcuma, probióticos, prebióticos, fibras y aloe.
- Sistema inmunológico: un 12 por ciento de las ventas corresponde a suplementos como vitaminas A, C, D y B, así como zinc, glutamina, omega-3 y probióticos.
FRECUENCIA: EN ESTAS CIRCUNSTANCIAS SON NECESARIOS LOS SUPLEMENTOS
Los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) explican que además de vitaminas, los suplementos pueden contener minerales, hierbas u otros productos botánicos, aminoácidos y enzimas.
“Los suplementos más conocidos son las vitaminas D y B12; minerales como calcio y hierro; hierbas como equinácea y ajo; y productos como glucosamina, probióticos y aceites de pescado”, refieren los NIH.
En palabras de los especialistas, la frecuencia con la que se deben tomar suplementos depende de las necesidades de cada persona y de la observación del médico. En promedio se recomiendan ingerir durante tres meses, descansar otros tres y luego retomar el curso. No obstante, en casos de deficiencias específicas, como falta de hierro y calcio, se pueden tomar suplementos hasta que los niveles se estabilicen.
“Una dieta equilibrada basada en alimentos frescos, frutas, verduras, proteínas, y granos enteros proporciona los nutrientes necesarios para el funcionamiento óptimo del cuerpo. Sin embargo, en ciertas situaciones o condiciones, los suplementos pueden ser útiles o incluso necesarios”, señala un artículo del Hospital Ángeles.
En ese sentido, ¿cuándo pueden ser necesarios? De acuerdo con los profesionales de salud, cuando hay deficiencias nutricionales, se está bajo una dieta vegana o vegetariana, en el embarazo o lactancia, envejecimiento y en los momentos de alta actividad física.
Aunque el consumo de suplementos es habitual, un exceso en la ingesta puede provocar una sobredosis con efectos perjudiciales para la salud. Por ejemplo, un exceso de hierro puede causar síntomas como vómitos, diarrea (en algunos casos con sangre o de color oscuro) y debilidad. En casos más graves, la sobredosis puede derivar en coma, presión arterial baja, insuficiencia hepática, daño pulmonar e incluso la muerte. N