Un nuevo estudio de la Universidad de Reading, en Reino Unido, sugiere que añadir nueces en el desayuno podría dar a los adultos jóvenes un impulso cognitivo que dura todo el día.
La investigación reveló que comer 50 gramos de nueces (aproximadamente un puñado) mezcladas con muesli y yogur conduce a tiempos de reacción más rápidos y un mejor rendimiento de la memoria más tarde en el día, en comparación con un desayuno calórico sin nueces.
“Este estudio refuerza la idea de las nueces como alimento para el cerebro. Un puñado de nueces en el desayuno podría dar a los adultos jóvenes una ventaja mental cuando necesitan rendir al máximo”, afirma en un comunicado la autora del estudio y neurocientífica Claire Williams.
Y añade: “Es especialmente emocionante que una adición dietética tan sencilla pueda marcar una diferencia mensurable en el rendimiento cognitivo”.
En el estudio participaron 32 adultos jóvenes sanos de entre 18 y 30 años. Tomaron dos desayunos diferentes: uno con nueces y otro sin ellas. Durante las seis horas siguientes los investigadores sometieron a cada sujeto a tres pruebas cognitivas, durante las cuales se controló su actividad cerebral.
El equipo descubrió que quienes comieron nueces tenían tiempos de reacción más rápidos a lo largo del día y un mejor rendimiento de la memoria al final del periodo de pruebas que quienes no las incluyeron en su desayuno.
OTROS BENEFICIOS DE LAS NUECES
Las grabaciones de la actividad cerebral sugirieron que las nueces podrían ayudar al cerebro a funcionar de forma más eficiente durante tareas mentales exigentes. Los análisis de muestras de sangre también revelaron cambios positivos en los niveles de glucosa y ácidos grasos, lo que podría contribuir a mejorar el rendimiento cognitivo.
Los investigadores creen que los efectos beneficiosos podrían estar relacionados con los nutrientes de las nueces, como los ácidos grasos omega-3 alfa-linolénicos, las proteínas y los polifenoles.
El estudio se basa en investigaciones anteriores que destacan los beneficios de las nueces para la salud. Por ejemplo, un estudio anterior de Harvard descubrió que las personas con diabetes de tipo 2 que comían más de cinco raciones de frutos secos a la semana reducían su riesgo de enfermedad cardiaca hasta en 17 por ciento.
Un estudio de 2010 publicado en la revista Nutrients también descubrió que comer más frutos secos puede reducir el riesgo de cardiopatías y cálculos biliares tanto en hombres como en mujeres. Esto podría deberse a la capacidad de los frutos secos, sobre todo de las nueces, de reducir la inflamación cuando se incorporan a la dieta. N