El presidente Donald Trump, ha presentado su medida de aranceles recíprocos como una “declaración de independencia económica” para Estados Unidos
En declaraciones a la prensa desde el Jardín de las Rosas, Trump argumentó que, durante demasiado tiempo, los ciudadanos estadounidenses han sido marginados mientras otras naciones se beneficiaban a costa del país. “Ahora nos toca prosperar”, declaró.
Prometió que los aranceles marcarían el comienzo de una “época dorada” para Estados Unidos.
Agregó que esto traería empleos y fábricas de regreso al país.
Los nuevos aranceles se dirigen a una variedad de países, con tasas que varían desde el 10% hasta el 34% para China, el 26% para India, el 49% para Camboya, el 24% para Japón y más.
Trump dijo que Canadá y México, a pesar de ser socios comerciales clave, no fueron incluidos en la nueva lista de aranceles adicionales.
Aunque Trump presentó los aranceles como necesarios para la reactivación económica, el anuncio generó preocupaciones sobre una posible inflación y una desaceleración económica.
Los inversores se muestran cautelosos, temiendo que los aranceles puedan obstaculizar el gasto de los consumidores y escalar hasta convertirse en un conflicto comercial global más amplio.
Los nuevos aranceles ya han provocado volatilidad en el mercado, y existen preocupaciones sobre el impacto económico a largo plazo de una posible guerra comercial.
Los impuestos son más altos que lo que muchos economistas anticiparon, lo que provocó una caída en los mercados bursátiles durante las operaciones fuera de horario.
“Esta es claramente una noticia peor sobre los aranceles de lo que habíamos previsto”, dijo Michael Pearce, economista jefe adjunto para Estados Unidos de Oxford Economics, según informó AP .
Pearce señaló que revisará sus proyecciones económicas, esperando que la inflación supere el 3% a finales de este año, frente al 2,5% actual, aunque también reducirá su pronóstico de crecimiento.
Trump defendió su última ronda de aranceles como una medida para proteger a los agricultores y ganaderos estadounidenses de prácticas comerciales desleales.
“Con las acciones de hoy, también defendemos a nuestros grandes agricultores y ganaderos que sufren tratos brutales por parte de naciones de todo el mundo”, dijo Trump.
Destacó los aranceles de Canadá a los productos lácteos estadounidenses, argumentando que ponen a los productores estadounidenses en desventaja.
“No es justo para nuestros agricultores. No es justo para nuestro país”, dijo, y agregó que Estados Unidos proporciona subsidios a países como Canadá y México para “mantenerlos en el negocio”.
Advertencias de una crisis económica
Trump sostiene que los aranceles impedirán que Estados Unidos sea “explotado” por otros países y que marcarán el inicio de una “nueva era dorada” para la industria estadounidense.
Sin embargo, los expertos advierten que estas medidas podrían provocar una recesión en la economía estadounidense, ya que los costos serían trasladados a los consumidores y podrían desencadenar una guerra comercial a gran escala.
Los mercados internacionales han estado volátiles en anticipación al anuncio de Trump, y la incertidumbre crece a medida que las potencias afectadas preparan represalias económicas.
Reacciones internacionales y amenazas de represalias
Los socios comerciales de Estados Unidos han prometido una respuesta rápida, mientras intentan negociar para evitar la implementación de los aranceles.
- Alemania advirtió que las guerras comerciales perjudican a ambas partes.
- La Unión Europea responderá antes de finales de abril, con represalias en sectores clave como el acero y el aluminio.
- Reino Unido, bajo el liderazgo del primer ministro Keir Starmer, dijo que “una guerra comercial no beneficia a nadie”, y afirmó estar preparado para “cualquier escenario”.
¿Una recesión es posible?
Trump ha defendido los aranceles como la solución a los desequilibrios comerciales de Estados Unidos, asegurando que impulsarán el renacimiento del sector manufacturero y atraerán empresas al país.
Sin embargo, los economistas advierten que la medida podría tener efectos devastadores.
Según Mark Zandi, economista jefe de Moody’s Analytics, si la guerra comercial se mantiene hasta el Día del Trabajo (1 de septiembre), la economía estadounidense podría entrar en recesión este mismo año, reporta AFP.
A pesar de las preocupaciones, las negociaciones podrían seguir abiertas. Trump ya ha cedido anteriormente al suspender aranceles contra Canadá y México mientras avanzaban las conversaciones comerciales.
Con información de Newsweek Internacional