El Salvador declaró estado de emergencia zoosanitaria por la presencia del gusano barrenador del ganado (GBG), se informó oficialmente.
Aunque ni los funcionarios ni las plataformas oficiales del ministerio de Agricultura y Ganadería se han pronunciado públicamente, el Diario Oficial del 20 de febrero reporta que el primer caso de la enfermedad se conoció el 10 de diciembre de 2024.
La publicación afirma que fue descubierto por el sistema de vigilancia epidemiológica de los Servicios Veterinarios de la Dirección General de Ganadería y fue confirmado como positivo para GBG por la Red de Laboratorios Veterinarios.
A su vez, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) informó en la primera semana de febrero que El Salvador había registrado nuevos casos de gusano barrenador del ganado tras casi tres décadas de haber estado libre de la enfermedad.
La Comisión Panamá – Estados Unidos para la Erradicación y Prevención del Gusano Barrenador del Ganado (COPEG) también ya había confirmado reportes de dos casos de gusano barrenador en El Salvador, hasta el 11 de enero de 2025.
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El GBG es un parásito que surge del huevecillo colocado por la mosca ‘cochliomyia hominivorax’ en heridas de diferentes especies como bovinos, equinos, porcinos, caninos, felinos, ovinos y caprinos. La enfermedad incluso puede presentarse en humanos.
Las acciones del gobierno
Las autoridades salvadoreñas detallaron que reforzarán las acciones para controlar el GBG, para garantizar una respuesta más efectiva que contribuya a evitar la propagación de la plaga.
En el caso de la importación de especies de producción que procedan de países con infestación de GBG, los productos “deben venir acompañados de un Certificado Veterinario Internacional”.
En cuanto a las medidas locales de prevención y control, se informó que se trabajará en “delimitar zonas focales, perifocal y de contención sanitaria, que permitan realizar las actividades de vigilancia epidemiológica en los animales circunscritos en las unidades de producción; asimismo, los que son transportados en caminos y carretera”.
También, “todo establecimiento dedicado a la cría, reproducción y matanza de especies pecuarias debe permitir el ingreso a sus instalaciones a autoridades del MAG para control que incluye inspección clínica, toma de muestras y otras medidas sanitarias necesarias”.
Acciones regionales
Los ministros de Agricultura centroamericanos se reunieron la semana pasada en Costa Rica con el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), entidad que anunció “una importante inversión” para profundizar y fortalecer acciones de prevención, control y erradicación del gusano barrenador.
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El Director General del organismo, Manuel Otero, declaró que “es una enfermedad endémica, que está en todo el continente y que requiere más inversión, más vigilancia, más capacitación y más institucionalidad. Se trata de un enemigo muy fuerte, que afecta la calidad de vida de nuestros productores ganaderos y amenaza nuestras exportaciones”.
El gusano barrenador es una afección causada por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax (Coquerel), que deposita sus huevos en cualquier lesión abierta de un animal de sangre caliente, incluso en las personas.
De hecho, a principios de febrero la Secretaría (ministerio) de Salud de Honduras confirmó el primer caso de contagio en humanos de 2025, el de un octogenario del municipio de Catacamas, en el oriental departamento de Olancho.
Esta persona, de la tercera edad y sexo masculino, tenía una úlcera expuesta en uno de sus pies, la mosca tuvo contacto con la herida y lo infectó, dijo entonces Lorenzo Pavón, jefe de la Unidad de Vigilancia del citado ministerio.