Arabia Saudita será sede del Mundial 2034, anunció la FIFA, y ya surgen protestas de organizaciones sociales

El congreso de la FIFA anunció este miércoles que Arabia Saudita organizará y será sede del Mundial 2034; mientras que la edición de 2030 se celebrará en España, Portugal y Marruecos.

Arabia Saudita organizará el Mundial 2034 de fútbol, según comunicó este miércoles el congreso de la FIFA, reunido por videoconferencia, confirmando así la creciente influencia de este país árabe en el deporte mundial pese a las críticas por sus violaciones de los derechos humanos.

A la distancia, los delegados de las 211 federaciones miembros de la FIFA aprobaron la candidatura saudita, la única al término de un proceso limitado a las candidaturas asiáticas y de Oceanía por el principio de rotación geográfica.

El presidente de la Federación de Fútbol de Arabia Saudita Sheikh Salman celebró la noticia (foto principal) al enterarse de la adjudicación.

Mientras, la edición de 2030 se celebrará en España, Portugal y Marruecos, con partidos únicos en tres países sudamericanos, confirmó el miércoles la FIFA.

“Estamos llevando el fútbol a más países y la cantidad de equipos no ha diluido la calidad, sino que ha aumentado las oportunidades”, dijo Infantino sobre el Mundial de 2030.

La propuesta combinada de Marruecos, España y Portugal hará que el Mundial 2030 se celebre en tres continentes y seis naciones, con Uruguay, Argentina y Paraguay como anfitriones de los partidos conmemorativos del centenario del torneo.

El Mundial Arabia Saudita “pone vidas en peligro”

La atribución del Mundial a Arabia Saudita “pone en peligro” la vida de los migrantes que contruirán las infraestructuras y “revela la vacuidad de los compromisos de la FIFA en materia de derechos humanos”, alertaron ONG y representantes de asociaciones de aficionados en un comunicado común.

Al confirmar por videoconferencia la candidatura saudita, el congreso de la FIFA “ha decidido ignorar nuestras advertencias”, escribieron entidades como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, la Confederación Sindical Internacional (ITUC) y las organizaciones Sport and Rights Alliance y Football Supporters Europe (FSE).

Desde que se anunciara la candidatura saudita el año pasado, única en liza tras un proceso de apenas un mes limitado únicamente a las confederaciones asiáticas y de Oceanía, la veintena de organizaciones firmantes del manifiesto alertan de los riesgos “para los residentes, los trabajadores migrantes y los aficionados visitantes”.

Represión, discriminación y explotación 

“Hoy, las pruebas no faltan: trabajadores migrantes explotados y víctimas de racismo, militantes condenados a decenas de años de prisión por haberse manifestado pacíficamente, mujeres y personas LGBTQIA+ confrontadas a una discriminación legalizada, o también habitantes expulsados por fuerza para hacer sitio a proyectos de Estado”, enumeró el texto.

Para los firmantes, “es evidente que sin una acción urgente y reformas globales, la Copa del Mundo de 2034 quedará oscurecida por la represión, la discriminación y la explotación a gran escala”.

La FIFA reconoce, no obstante, desde la introducción en 2017 de compromisos en materia de derechos humanos, que le incumbe “prevenir y atenuar las violaciones de derechos humanos y los abusos vinculados a sus actividades”, así como promete “remediar” la situación si fuera necesario, recuerdan las asociaciones firmantes.

Ante la falta de competencia en el proceso de selección de la sede del torneo, estos compromisos se han revelado como “una impostura” y no hubo “una consulta a personas susceptibles de estar afectadas”, “ni medidas específicas o restrictivas” para garantizar el respecto de las normas internacionales en materia laboral o más ampliamente de derechos fundamentales, deploran las entidades.

FIFA admite “un riesgo medio” 

Un informe propio de la FIFA publicado hace un mes de cara al congreso de este miércoles, consideraba que la candidatura de Arabia Saudita suponía “un riesgo medio” para los derechos humanos, admitiendo que la puesta en marcha de reformas supone “un tiempo significativo y esfuerzos”.

Arabia Saudita, que en los últimos años es escenario de muchos eventos deportivos, incluyendo carreras de Fórmula 1, el Rally Dakar, torneos de tenis como el Masters femenino y combates de boxeo, es a menudo acusada por organizaciones humanitarias de ‘sportswashing’, es decir, el uso del deporte para limpiar su imagen en el exterior y atenuar las denuncias por violación de derechos fundamentales.

La FIFA “se arriesga a asumir una gran responsabilidad por muchos de los abusos a los derechos humanos que se producirán”, concluyeron las asociaciones firmantes del manifiesto.

Con información de AFP
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