De los ricos tamales a la cara limpia: la sesión en el Congreso de Oaxaca


De los ricos tamales a la cara limpia: la sesión en el Congreso de Oaxaca



Matar el tiempo parece la única salida en el recinto legislativo de San Raymundo Jalpan.  La reanudación de la sesión extraordinaria programada a las 10 de la mañana de este viernes para que el pleno elija al próximo titular de la Defensoría de los Derechos Humanos de Oaxaca (DDHPO) se ve lejana al medio día.

El diputado priista por Acatlán de Pérez Figueroa, Gustavo Díaz Sánchez “pone el ambiente” con sus chistes que estallan la risa de sus compañeras de bancada.  En la sala de plenos se escuchan los sonidos callejeros: “acérquese y lleve sus ricos y deliciosos tamales oaxaqueños”, frase inmortalizada por Alejandro González Iñárritu en la película “Amores perros”.

Desde la bocina de la curul del legislador cuenqueño suenan también otros promocionales ocupados para la venta de gas y de alimentos. Para algunos “las bromas” son recibidas con rostros de hastío, incomodidad.

Pasada la una de la tarde, las y los diputados van y vienen en el salón, de acuerdo al tablero están los 42, pero el receso se mantiene. “Continúan buscando los acuerdos, ahora están atorados por la integración de la Permanente”, cuchichean los asesores.

Por fin, el presidente de la Mesa Directiva César Morales Niño toca la campanilla para reanudar la sesión, apenas unos segundos de silencio y de nueva cuenta el bullicio que sale principalmente de las curules.

El legislador petista por Nochixtlán ordena a la secretaria dé lectura a un oficio enviado por la mayoría Comisión de Derechos Humanos de la LXIV Legislatura: el morenista Alejandro López Bravo, la priista Magda Isabel Rendón y la diputada del Verde, Victoria Cruz Villar.

En el documento se pone a consideración del pleno la aprobación de nueva cuenta de la terna para elegir al titular de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), integrada por Yésica Sánchez Maya, Bernardo Rodríguez Alamilla y José Luis Jiménez López.

Los legisladores votan a favor y con 26 manos alzadas, reinicia el proceso que había quedado en suspenso.

La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, Magaly López Bravo asegura que desconoce la existencia del oficio, a lo que el presidente de la Mesa responde que se acaba de dar lectura al mismo.  De nueva cuenta desenmascara su falta de oficio, lanza un asistente del público.

El momento es aprovechado por el diputado de Morena Othón Cuevas Córdova para subir a tribuna, desde ahí reclama a sus compañeros de partido, habla sobre la vergüenza de un procedimiento plagado de irregularidades.

Y recurre a una añeja frase priista atribuida a Jesús Reyes Heroles “En política, la forma es fondo”.  Reitera que no está contra los candidatos, sino la manera en la que se pretende reiniciar un procedimiento que había sido regresado a la Comisión de Derechos Humanos por parte del propio presidente de la Mesa Directiva, como quedó asentado en audios y videos.

Les advierte que deberán volver a la calle y escuchar el reclamo de quienes votaron por un cambio, que no hay prisas para elegir al titular de la Defensoría.

El legislador que forma parte de una fracción de Morena al interior de la LXIV Legislatura conocida como el G-9 (grupo de los nueve) advierte es necesario tener la cara limpia.  Y recrimina que los procesos de elección en el Congreso se hayan convertido en una “agencia de colocaciones de familiares”.

La también militante de Morena Arcelia López Hernández, toma la palabra y afirma –a nombre  del G-9– que rechaza el proceso por los vicios que pretende legitimar la imposición.

El legislador priista Jorge Octavio Villacaña Jiménez ataja:  la reanudación de la sesión extraordinaria continuación de la que inició el miércoles 10 de abril, busca evitar que se incurran en irregularidades legislativas, puesto que se debió haber realizado de nueva cuenta la votación hasta alcanzar los 28 votos, a favor de una o uno de los candidatos.

Y es que en la extraordinaria del miércoles 10 de abril, Bernardo Vásquez Alamilla se quedó a cuatro votos de obtener la mayoría calificada, es decir,  24 de los 28 que requería, mientras que Yésica Sánchez alcanzó dos; José Luis Jiménez uno y 14 se abstuvieron.  Pese a que la votación fue secreta, trascendió que los legisladores de Morena pertenecientes al grupo que encabeza Laura Estrada, presidenta de la bancada y de la Junta de Coordinación Política fueron quienes cancelaron su voto.

Morales Niño interpela al diputado Villacaña Jiménez y sostiene que el reglamento no prevé que la votación tiene que continuar el mismo día y por la misma terna, sin embargo, ya está superado el conflicto y están aquí para dar respuesta a la ciudadanía.

La urna es colocada en el salón de plenos, uno a uno suben las y los diputados, posan para las cámaras.  Magaly rompe su boleta y muestra un cartel que dice “No a la imposición” permite que le tomen fotografías y continúa su camino, en las escaleras la espera la presidenta de la Jucopo y la abraza.

El fantasma de votos nulos está en el aire.

En el recuento se cumple la advertencia de la diputada Arcelia López Hernández: nueve votos cancelados, los mismos nueve que lanzan consignas a favor de Zapata desde el pleno al conocer el resultado, los mismos nueve morenistas que tomaron la tribuna para impedir que Estrada Mauro –su compañera de bancada– tomara protesta como presidenta de la Jucopo.

La división otra vez en Morena, las alianzas de uno de los grupos con los otros: el PRI, el Verde, Mujeres Independientes, el PAN, pese a tener una fuerza que aun no encuentran en su mayoría.

El proceso concluye y saltan los reclamos, los rechazos, una mujer les lanza monedas “por si quieren más”.

El nuevo defensor toma protesta y ya en entrevista asegura que lo acontecido forma parte de los nuevos tiempos democráticos, reitera que no le temblará la voz para señalar las violaciones a los derechos humanos que comentan los Poderes del estado.

Abrazos, felicitaciones, fotografías.

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