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Nadar como un atún
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Nadar como un atún

En la actualidad Grupo Pinsa es la empresa líder de la industria atunera en México y Latinoamérica a través de sus marcas de atún Dolores, Mazatún y El Dorado.

El director general de la división Pinsa Comercial, Alfonso Vázquez, explica que el liderazgo de la compañía está basado en la integración y la autosuficiencia de sus procesos: pesca, fabricación y comercialización, además de la fuerza de sus marcas y su infraestructura. Prueba de ello, añade, es su flota atunera, identificada como la más importante de América y una de las más grandes del mundo.

“Somos una empresa en varios ramos, todos relacionados con el mar, principalmente el ramo atunero”, cuenta Vázquez de la Fuente en charla con este medio. “Hoy somos una de las empresas atuneras más importantes del mundo, sobra decir que somos la más importante de América. Estamos muy bien integrados porque partimos desde la flota, tenemos la flota de barcos atuneros más grande de América, contamos con 20 barcos de gran calado”.

Pinsa Comercial, la división que distribuye los productos del grupo, se halla dentro de las 25 principales empresas de consumo por su alto nivel de facturación. Dolores, una de las marcas que distribuye, es la líder en atún en México. En total el grupo acumula 56.2 por ciento de participación de mercado en la categoría de atún enlatado. Y en el canal tradicional, casi cuatro de cada cinco latas de atún que se venden pertenecen a Pinsa.

“También tenemos una planta procesadora, la más moderna del mundo, con la cual estamos haciendo maravillas, pues además de lo que todo el mundo conoce, como los medallones o el ahumado, estamos haciendo carnitas, hamburguesas, brochetas, todo de atún. Es decir, se trata de una innovación impresionante que hoy ya estamos comercializando en los principales autoservicios”.

El atún, explica el directivo, es un producto natural muy noble del cual se aprovecha el cien por ciento. En este sentido, dice que aproximadamente 48 por ciento se procesa para enlatarlo y, el resto, aunque son porciones no muy agradables para el consumo directo, sí poseen un alto valor nutricional: “Ese restante se manda a una planta que tenemos y se fabrican harinas o aceites para las industrias farmacéutica, de mascotas y otras. También se exporta mucho, en Sinaloa somos el principal exportador a China”.

En la actualidad, la empresa sinaloense genera 5,000 empleos directos y 9,000 indirectos y produce al día más de 2 millones de latas de atún. Esta producción, considera el ejecutivo empresario, es una muestra de la gran importancia que ha tomado el sector en la economía mexicana.

“Creo que esta es una de esas empresas que da gusto saber que existen por ser mexicana, con capital cien por ciento mexicano, y creada de cero”, expresa Alfonso Vázquez en su oficina, en un edificio de Paseo de la Reforma, en la Ciudad de México. “Realmente es una empresa que da orgullo. Sin tener el dato exacto, puedo asegurar que estamos dentro de las 30 principales empresas de productos de consumo en México. Nuestra marca Dolores es un icono en la categoría de atún; si uno dice ‘marca Dolores’, todo el mundo la asocia con el atún, y si uno dice ‘atún’, todo el mundo lo asocia con la marca Dolores”.

El año 2017 fue particularmente relevante para la compañía, pues le apostó a la diversificación del atún y a explotar su versatilidad a través del desarrollo de nuevas presentaciones enfocadas a responder a las necesidades del consumidor: “Es un grupo muy sólido, que además ha apostado muchísimo en México. En los últimos años hemos invertido más de 300 millones de dólares en la adquisición de más barcos, en aumentar nuestra flota atunera, en la planta de congelado, de sardina, de innovaciones, en la planta misma de enlatado. Entonces, la apuesta es total”.

También en 2017, en septiembre, la marca se hizo acreedora a la certificación del Marine Stewardship Council (MSC), una legitimización que solo 12 por ciento de la pesca mundial de atún recibe por sus prácticas sustentables y de protección al medioambiente. El certificado del MSC fue entregado a la Alianza del Pacífico por el Atún Sustentable, una agrupación mexicana que representa más de 90 por ciento de la pesca de atún aleta amarilla y barrilete en el país y que está conformada por cuatro compañías: Grupo Pinsa, Grupomar, Herdez del Fuerte y Procesa.

Foto: Antonio Cruz / NW Noticias.

—¿Qué medidas toma Grupo Pinsa en los temas medioambiental y ecológico?

—La parte ecológica y del cuidado medioambiental es un área que está bajo la jurisdicción de nuestra empresa naviera, Pesca Azteca —responde el directivo—. Estamos certificados, nuestra pesca y la de toda la pesca atunera de México, por todos los organismos. De hecho, la Organización Mundial del Comercio nos ha certificado y ha avalado que nuestra pesca es sustentable. En todos nuestros barcos va un observador de un grupo ambientalista externo que certifica que nuestros procesos están perfectamente cubiertos. De hecho, a la industria nos acaban de dar un reconocimiento, la certificación del Marine Stewardship Council, que es el ente mundial que avala los sistemas de pesca, porque nuestra pesca cumple con todos los requisitos. Es un procedimiento muy riguroso.

—¿Cómo queda México frente a Estados Unidos en la llamada “guerra del atún”?

—Esos son temas que rebasan un poco. Ya todas las certificaciones que se tenían que haber dado en todos los juicios han pasado, y todas las han validado. Estamos en temas de barreras arancelarias, que siempre todo el mundo pelea, pero son procesos que van a tomar un poco de tiempo, mas hoy no tenemos ninguna barrera arancelaria para poder comercializar a Estados Unidos. Sin embargo, la verdad es que nuestro mercado tiene tanto potencial y nuestra capacidad de producción y de pesca está tan alineada al potencial del mercado mexicano, que realmente estamos muy entretenidos en esto, por eso lo que suceda en Estados Unidos no nos provoca una urgencia. Obviamente lo que venga va a ser bueno, pero la categoría de atún en México representa más o menos 5 por ciento de toda la categoría de alimento procesado, es muy grande, y no solo eso, sino que en los últimos años ha crecido mucho.

—¿A qué se debe este aumento en el consumo de atún?

—El atún se ha vuelto un hábito de consumo mucho más recurrente porque la gente lo reconoce por su balance impresionante entre costo, sabor y aporte nutrimental. Son muy pocos los alimentos como este, no tiene ninguna particularidad que te lleve a no consumirlo, entonces, cada vez más el consumidor está apreciando eso. Nosotros hemos ganado una participación del mercado muy fuerte. En los últimos cinco años hemos ganado más de 8 puntos. El consumo de atún, si uno lo razona, aún suena bajo, hoy es de ocho latas al año per cápita, no suena tan descabellado, pero si esto lo lleváramos a 11 latas es crecer un 40 por ciento, todo un mundo.

—¿Cuáles son los retos de la industria atunera frente a los nuevos tiempos digamos tecnológicos, económicos e incluso alimentarios?

—El reto principal es hacer que el consumidor entienda mejor que el atún es una opción de consumo más allá de un sándwich o una ensalada, pues las variedades que ofrece son impresionantes. Que el consumidor vaya razonándolo y aprovechándolo es un reto. Tecnológicamente, nuestra planta está muy avanzada, procesamos dos millones de latas diarias, por eso el reto es encontrar otras formas de mostrarle las categorías al consumidor. Nutricionalmente el atún cumple con muchísimo, no hay una barrera fuerte como para que alguien lo rechace, como sí sucede con alimentos como los mariscos y los refrescos; al contrario, es un alimento rico en omega 3, en proteína, en vitamina, cumple muchísimo el objetivo de dieta de un adulto o un niño. El reto es, insisto, que el consumidor lo conozca

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